La crisis del consumo sigue impactando de lleno en el comercio posadeño. Esta vez, el foco está puesto en el hipermercado Libertad, que atraviesa un profundo proceso de reconversión y reducción de personal. Así lo confirmó Agustín Gómez, secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Posadas (CEC), en declaraciones a Radio Up.
Según explicó, la empresa comenzó a sentir con fuerza la baja de la renta y las ventas ya desde 2024, luego de haber apostado un año antes a su expansión en la ciudad. “En 2023 esta empresa había decidido invertir en otro local acá en Posadas, un mini Libertad por avenida Uruguay. La idea era expandir ese local chico a los barrios, pero en 2024, por la caída de las ventas, decidieron cerrar ese mini”, relató.
Ese cierre implicó el despido de unos 20 trabajadores y marcó el inicio de un ajuste que se profundizó durante 2025.

De hipermercado a supermercado y un fuerte recorte de personal
Gómez detalló que el año pasado la firma tomó una decisión estructural: reducir el tamaño del local principal ubicado sobre avenida Quaranta y Tomás Guido, pasando del formato de hipermercado al de supermercado. “El producto de la caída de la venta, que los números estaban en rojo, tomaron la decisión de achicar el concepto de local y tratar de alquilar el espacio vacío. En esta reconversión lo que deciden es despedir a la mayor cantidad de trabajadores”, afirmó.
A comienzos de 2025, Libertad contaba con aproximadamente 220 empleados. A lo largo del año fueron desvinculados cerca de 100, quedando una dotación estimada de 120 personas.
Sin embargo, la preocupación volvió a encenderse en los últimos días. “Estamos chequeando con la gerencia, pero corrió el rumor de que pretenden despedir 40 empleados más”, señaló Gómez, al tiempo que remarcó el clima de incertidumbre entre los trabajadores.

Retiro voluntario, indemnizaciones parciales y nuevos despidos directos
El dirigente sindical explicó que la primera ola de desvinculaciones se realizó mediante retiros voluntarios, aunque con pagos incompletos. “Los 100 que se despidieron fueron arreglos, retiros voluntarios que no fueron al 100%. Fue un monto que rondó entre el 50% y el 70% de la indemnización total”, precisó.
En cambio, los despidos más recientes se realizaron de manera directa. “Ya en realidad despidieron a dos al azar, y estos últimos casos se pagaron al 100%”, indicó.
Desde el CEC advierten que la empresa estaría cambiando la modalidad, pasando del retiro voluntario a cesantías formales, lo que incrementa la tensión interna.
Caída del consumo, quita de subsidios y efecto frontera
Para Gómez, el escenario actual es el resultado de múltiples factores que golpean al bolsillo del trabajador y al movimiento comercial. “En primer lugar el poder adquisitivo, que eso lleva al consumo interno de las familias. Después la quita de subsidios hizo que suban todo tipo de servicios: internet, teléfono, salud, agua, nafta, transporte público. Eso está ocasionando un daño importante en el bolsillo del trabajador”, enumeró.
A este panorama se suma la histórica asimetría fronteriza con Paraguay y Brasil, que cambió drásticamente en el último año. “Hasta 2023 venían de Paraguay y Brasil a comprar acá. Había límites de ventas porque era impresionante cómo venían. Desde 2024 esta realidad cambió totalmente: el tipo de cambio hizo que ya no seamos favorables y hoy mucha gente pasa el puente y se va a gastar al vecino país”, explicó.
Según Gómez, la combinación entre caída del consumo interno y fuga de ventas al exterior “hizo un combo terrible” para el comercio local.

Alquileres en alza y cierres en el microcentro
Otro factor que agrava la situación es el aumento de los alquileres comerciales tras la desregulación del mercado. “Se quitó la ley de alquileres y eso hizo que los alquileres se vayan por las nubes. Comercios del microcentro tuvieron que mudarse o cerraron directamente por no poder aguantar los costos”, agregó.
Este contexto impacta especialmente en Posadas, donde ya se registran cierres y relocalizaciones de negocios.
Un panorama sin señales de recuperación
Consultado sobre las perspectivas para este año, Gómez fue contundente. “No hay mucho cambio de acá para adelante. Escuchamos al presidente decir que no se va a mover del déficit fiscal y la motosierra. Analizando eso, vemos que la situación va a seguir igual o peor”, sostuvo.
También remarcó la falta de medidas para estimular el consumo o aliviar a las familias trabajadoras. “No hay aumento de sueldo, no hay subsidios en servicios o nafta. Inclusive va a seguir aumentando todo, así que vemos que el panorama sigue igual o peor”, concluyó.
Mientras tanto, en Libertad Posadas crece la expectativa por una posible nueva tanda de despidos, en un escenario que refleja con crudeza el impacto de la crisis económica sobre el empleo comercial en la capital misionera.



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