En una reciente columna en Radio Up, el filósofo y educador Eduardo Cazenave analizó los últimos resultados de las evaluaciones educativas a nivel nacional y puso el foco en la situación de Misiones, donde —según describió— se registran avances, aunque todavía insuficientes frente al promedio del país.
El diagnóstico, planteado en clave crítica pero también con matices de optimismo, se inscribe en un escenario donde las pruebas educativas nacionales muestran mejoras generales, aunque con fuertes desigualdades entre jurisdicciones.
Cazenave sostuvo que los resultados a nivel país son “buenos y alentadores”, aunque aclaró que en el caso de Misiones el progreso existe pero no alcanza para revertir el atraso estructural.
Según su análisis, la provincia logró salir del último peldaño en el ranking educativo, aunque continúa en una posición crítica: en lengua, se ubica actualmente como la cuarta jurisdicción desde el fondo entre las 24 evaluadas, mientras que en matemática se registran leves caídas que mantienen a la provincia en niveles bajos.
En ese sentido, destacó que el cambio de tendencia es positivo, pero insuficiente: la mejora “marca un rumbo correcto”, aunque advirtió que “hay que acelerar mucho” para garantizar aprendizajes reales.
El debate pedagógico: métodos de enseñanza y el rol de la conciencia fonológica
Uno de los ejes centrales de la columna fue el debate sobre los métodos de enseñanza de la lectura y la escritura. Cazenave cuestionó lo que definió como una predominancia histórica de enfoques pedagógicos sin sustento científico suficiente, particularmente el constructivismo psicogenético, al que vinculó con dificultades en la alfabetización inicial.
En su planteo, explicó que la lectura no se adquiere de manera espontánea por exposición al lenguaje, sino mediante la enseñanza explícita de la relación entre sonidos y letras, lo que se conoce como conciencia fonológica.
Desde esta perspectiva, sostuvo que aprender a leer requiere una construcción neurológica progresiva que debe ser guiada por métodos sistemáticos, similares a los que —según afirmó— adoptaron países como Estados Unidos, Francia y Reino Unido tras detectar bajos resultados en sus sistemas educativos.
Una discusión que trasciende lo pedagógico y se vuelve política educativa
El educador también introdujo una lectura crítica del proceso histórico de las reformas educativas en Argentina y otros países, donde consideró que en determinados períodos primaron decisiones atravesadas por factores ideológicos más que por evidencia empírica.
En ese marco, comparó la evolución de las políticas educativas con otros debates sanitarios globales, para ilustrar cómo ciertas decisiones pueden retrasar la adopción de estrategias más efectivas.
Más allá de las comparaciones, el eje de su argumento fue claro: la educación, afirmó, debería basarse en “lo que funciona” y no en corrientes teóricas desprovistas de resultados medibles.

Medir para mejorar: el rol de las evaluaciones educativas
Otro de los puntos centrales fue la importancia de las evaluaciones estandarizadas, como las pruebas Aprender y las PISA, a las que definió como herramientas indispensables para diagnosticar el sistema.
Si bien reconoció limitaciones en estos instrumentos, defendió su utilidad como punto de partida para mejorar políticas públicas. En su visión, lo que no se mide no se mejora, y la falta de datos precisos genera diagnósticos incompletos sobre el aprendizaje real.
También planteó la necesidad de ampliar las mediciones, incorporando más grados escolares y fortaleciendo sistemas provinciales de evaluación que permitan comparabilidad y seguimiento.
Leer no es lo mismo que comprender: el núcleo del problema educativo
Uno de los conceptos más reiterados en su intervención fue la diferencia entre decodificar texto y comprenderlo. Para Cazenave, gran parte de los problemas en matemática también están vinculados a dificultades de comprensión lectora.
Explicó que muchos estudiantes pueden resolver operaciones básicas, pero fallan al interpretar consignas, lo que impacta directamente en los resultados de otras áreas del conocimiento.
En ese sentido, advirtió sobre lo que definió como una “estafa pedagógica”, al referirse a sistemas que promueven a estudiantes sin garantizar aprendizajes fundamentales.
Más tiempo en la escuela, pero con mejor enseñanza
Respecto a las estrategias para mejorar los resultados, el educador señaló que no existe una única solución, pero sí un conjunto de medidas complementarias.
Entre ellas mencionó la formación docente continua, el refuerzo escolar y la ampliación del tiempo pedagógico mediante jornadas extendidas o doble escolaridad, aunque advirtió que estas medidas solo son efectivas si están acompañadas por calidad en la enseñanza.
También subrayó la necesidad de intervenir en las escuelas con mayores dificultades, especialmente aquellas ubicadas en contextos de vulnerabilidad socioeconómica, donde los indicadores educativos suelen ser más bajos.
Educación, desigualdad y el desafío de aprender en contextos vulnerables
Cazenave hizo especial énfasis en la relación entre pobreza y resultados educativos, señalando que las desigualdades sociales impactan directamente en las trayectorias escolares.
En ese marco, planteó la importancia de políticas focalizadas en las escuelas con mayores necesidades, donde muchas veces la institución educativa cumple funciones sociales adicionales, como la alimentación, pero no logra sostener el aprendizaje como eje central.
El desafío, según su análisis, es equilibrar ambas dimensiones sin perder de vista la misión principal del sistema educativo.

Un sistema en transición que busca mejorar resultados
Finalmente, el filósofo y educador consideró que el sistema educativo argentino se encuentra en una etapa de transición, con señales de mejora pero aún con profundas deudas en alfabetización y comprensión.
Para Cazenave, el camino es claro: reforzar la enseñanza de la lectura desde edades tempranas, fortalecer la formación docente, medir con mayor precisión y sostener políticas de largo plazo que prioricen el aprendizaje por sobre las discusiones ideológicas.
En ese equilibrio, concluyó, se juega la posibilidad de que provincias como Misiones logren no solo mejorar sus posiciones en las estadísticas, sino garantizar trayectorias escolares más sólidas y equitativas.
Pruebas Aprender: por los resultados negativos, Misiones implementará el Una Hora Más exclusivamente en Matemática https://t.co/vVd11onXGf pic.twitter.com/AZwgpfJIyJ
— Radio Up (@radioupar) July 6, 2026







