En una comunicación con el programa Argentina Divina Comedia, emitido por Radio Up, la docente misionera Ramona Romero reconstruyó el entramado judicial y administrativo que enfrentó en 2008, cuando participó de protestas por mejoras edilicias y laborales. Su testimonio, cargado de datos, fechas y episodios que se repiten quince años después, adquiere nueva relevancia ante el inminente juicio oral contra los referentes docentes Mónica Gurina y Leandro Sánchez que inicia este martes 25 de noviembre.
La historia que se repite: del caso Romero en 2008 al juicio contra Gurina y Sánchez
La docente señaló que fue señalada nuevamente en otra manifestación en la que ni siquiera participó: ‘’fui hasta ahí, me tomaron las fotos, pero no participé en ningún modo’’, denunció. Romero indicó que la fiscalía llegó a pedir 16 años de prisión, considerándola reincidente.
Romero explicó que su caso se inició luego de una protesta en ruta en 2008: ‘’todas las acciones fueron en 2008. A fines de ese año llegan las notificaciones y en 2009 más o menos ya estaba instruida la causa’’, relató.
Sin embargo, el proceso nunca avanzó a un juicio: ‘’se fueron posponiendo año tras año hasta que finalmente prescribió la causa’’, sostuvo.
La docente también se refirió a un sumario administrativo en el que fue separada del cargo bajo una acusación de ‘’abandono de tareas’’, aun cuando estaba trabajando en dos escuelas: ‘’la resolución estaba llena de nulidades. El acta estaba firmada por un chofer como testigo. Fue grosero’’, dijo. Romero ganó luego el juicio contra el Consejo General de Educación y también se cayeron otras actuaciones del Juzgado de Instrucción.

Romero recordó que en 2008 el reclamo se centraba en edificios escolares en estado crítico y falta de personal de servicio: ‘’tomamos 1500 escuelas porque estaban en peligro total para el alumnado. El gobierno no garantizaba casi nada del funcionamiento escolar. Los padres tenían que hacerse cargo por cooperadora’’, explicó.
Respecto a la lucha docente en Misiones, marcó una continuidad histórica en las políticas de ajuste: ‘’esto tiene un antecedente de muchos años’’, analizó.

Hacia el final, sostuvo que la criminalización de la protesta no es un hecho aislado, sino parte de un proceso profundo: ‘’la reforma laboral que impulsa el gobierno no pasa sin resistencia. Por eso buscan disciplinar a los trabajadores’’, afirmó.

Sobre el actual contexto, fue contundente: ‘’quieren terminar con la protesta. En mi caso intentaron hacer un juicio ejemplar y ahora buscan lo mismo con Gurina y Sánchez’’, alertó.



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