El Tribunal Penal Uno de Oberá condenó a Victoria Aguirre (34) y a su expareja Rolando Lovera (40) a dos años y medio de prisión por homicidio culposo en la causa por la muerte de Selene Aguirre, la niña que falleció en 2015. Debido al tiempo que ambos permanecieron detenidos durante el proceso judicial, la pena fue considerada cumplida.
El nuevo veredicto se dictó a once años del hecho y luego de un proceso judicial que atravesó tres juicios orales y dos anulaciones de sentencia, lo que convirtió al expediente en uno de los más complejos y prolongados de la historia judicial reciente de Misiones.
El tribunal estuvo integrado por los jueces Horacio Paniagua, David Milicich y el subrogante Gerardo Casco, quienes concluyeron que no pudo acreditarse la intención de matar, por lo que el hecho fue recalificado como homicidio culposo.

Además, los magistrados descartaron la hipótesis de violencia de género que había sido planteada durante el proceso.
Tras conocerse la sentencia, el defensor de Lovera, Martín Moreira, sostuvo que el fallo confirma lo planteado por la defensa desde el inicio.
“Hoy, después de once años, este nuevo Tribunal me dio la razón: el dolo nunca estuvo probado. Con el tiempo siento un atisbo de justicia”, expresó.
Un caso que marcó a la justicia misionera
La causa se remonta a la madrugada del 29 de enero de 2015, cuando Selene Aguirre, de dos años y cuatro meses, falleció en Oberá. La niña padecía un severo cuadro de discapacidad.
Por el hecho fueron detenidos su madre, Victoria Aguirre, y la pareja de la mujer en ese momento, Rolando Lovera, con quien convivía desde hacía pocas semanas.
El primer juicio oral, realizado en diciembre de 2017, condenó a Lovera a 19 años de prisión por homicidio, mientras que la madre fue absuelta. Sin embargo, en marzo de 2020 el Superior Tribunal de Justicia de Misiones anuló ese fallo y ordenó que se dictara una nueva resolución basada en la prueba producida durante el debate.
A pesar de esa anulación, Lovera continuó detenido y llegó a permanecer ocho años y cuatro meses en prisión preventiva, un período que superó ampliamente los plazos habituales de esa medida.
Ante esa situación, en abril de 2022 la defensa presentó una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA), al considerar que se trataba de una violación a tratados internacionales.

Finalmente, Lovera recuperó la libertad el 29 de mayo de 2023, mientras el proceso judicial continuaba.
Las versiones durante el juicio
Durante los debates judiciales, Lovera negó reiteradamente haber ejercido violencia contra la niña o contra su madre. Según declaró, conoció a Aguirre mientras trabajaba en una empresa de transporte urbano y la relación comenzó pocas semanas antes del fallecimiento de Selene.
En su testimonio sostuvo que la madre de la niña había mencionado conflictos familiares relacionados con la enfermedad de la menor y aseguró que nunca presenció agresiones directas, aunque cuestionó el trato que Aguirre tenía con su hija.
También rechazó las acusaciones de encierro, amenazas o violencia de género que la mujer había denunciado durante el proceso.
Las últimas horas de Selene
Durante el juicio también se reconstruyeron las últimas horas de vida de la niña. Según el relato de Lovera, la noche previa al fallecimiento Selene se encontraba en el departamento donde convivían y se durmió cerca de las dos de la madrugada.
Posteriormente, el acusado salió por motivos laborales y Aguirre quedó sola con la menor. Horas después, al regresar, escuchó gritos y fue entonces cuando la madre advirtió que la niña no respiraba.
Ambos trasladaron a la pequeña al Hospital Samic de Oberá, donde finalmente se confirmó su fallecimiento.
Contradicciones y pericias
Los médicos que recibieron el cuerpo detectaron hematomas y excoriaciones en distintas partes del cuerpo, algunas recientes y otras de mayor antigüedad.
En un primer momento, Aguirre explicó que las lesiones se debían a convulsiones que sufría la niña. Luego sostuvo que Selene se había golpeado al caer de un changuito, lo que generó contradicciones en su declaración.

Posteriormente, la mujer acusó a Lovera como responsable de los maltratos, pero en los juicios posteriores distintos testimonios y pericias pusieron en duda esa versión.
Entre las pruebas analizadas se incluyeron registros de cámaras de seguridad y declaraciones de testigos, que según la acusación desacreditaron la hipótesis de que Aguirre hubiera estado privada de su libertad.
Con el nuevo fallo, el tribunal concluyó que no pudo demostrarse una intención homicida, por lo que el hecho fue encuadrado como homicidio culposo y se dispuso la pena mínima, ya considerada cumplida por el tiempo transcurrido en detención.
LEE TAMBIÉN: Encarnación: detienen a un joven acusado de abuso sexual contra una adolescente de 15 años



//



