Un escándalo sacude el juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona tras conocerse un video en el que se observa a cuatro personas, presuntamente vinculadas a la cadena británica BBC, filmando de forma irregular dentro de la sala de audiencias del Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro.
El registro audiovisual muestra a dos hombres y dos mujeres que habrían asistido al recinto con el objetivo de grabar imágenes para un supuesto documental sobre el caso. Uno de los individuos es advertido por una agente policial mientras utilizaba una cámara para registrar el inicio del debate, en el que los siete imputados se presentaron ante los jueces Maximiliano Savarino, Verónica Di Tomasso y Julieta Makintach.
Tras el llamado de atención, el sujeto guarda el dispositivo, aunque poco después intenta reanudar la grabación, con ayuda de uno de sus colegas que se cambia de asiento para lograr una mejor ubicación.

Entre las maniobras que quedaron registradas, se observa a uno de los hombres colocarse unos lentes oscuros mientras el fiscal Patricio Ferrari comenzaba su exposición. Luego, otra de las sospechosas le susurra algo al oído al mismo periodista advertido por la policía, quien vuelve a activar su cámara tras hacer una seña.
El abogado Rodolfo Baqué, defensor de la enfermera Dahiana Gisela Madrid, confirmó que se trataría de personas que trabajan para la BBC y alertó sobre la gravedad del hecho. Junto a los abogados Fernando Burlando , asesor legal de Dalma y Gianinna Maradona, y Mario Baudry representante de Verónica Ojeda y Dieguito Fernando Maradona, solicitaron que se investigue la posible comisión de delitos vinculados a gestiones clandestinas con productoras audiovisuales, sin conocimiento ni autorización de las partes intervinientes.
La polémica también alcanzó a la jueza Julieta Makintach, quien habría autorizado el ingreso de al menos dos personas ajenas al proceso para realizar el supuesto documental, presuntamente producido por Pegsa, la empresa dirigida por su hermano Juan Makintach y el ex rugbier Agustín Pichot.
Las sospechas se intensificaron cuando la magistrada encabezó la audiencia del pasado jueves, pese a que en jornadas anteriores había ocupado otro rol dentro del tribunal. "Me duele muchísimo", expresó Makintach al respecto. “Me parece un disparate, me sentí agraviada porque se duda de mi imparcialidad”.
Las investigaciones continúan y el escándalo suma tensión a uno de los juicios más sensibles de los últimos años, no solo por la figura de Maradona, sino por las implicancias judiciales y mediáticas que rodean su fallecimiento.



//



