En El Soberbio, la investigación penal por corrupción de menores agravada que tiene como principal sospechoso a un maestro, Emanuel F., sumó un giro significativo: la querella de la causa pidió que se amplíe la imputación para que dos funcionarias de la Escuela de Frontera 617 —una maestra y la exdirectora— sean también investigadas como partícipes en el encubrimiento del detenido.
El planteo se centra en un hecho puntual ocurrido a mediados de año, cuando una madre habría advertido a la docente que Emanuel tomaba fotografías indebidas a su hija y a otros estudiantes de séptimo grado. La querella, a cargo del abogado penalista Adrián Gianini, sostiene que, pese a esa advertencia temprana, ninguna de las dos mujeres radicó una denuncia policial ni activó los mecanismos internos de la institución. “En junio una mamá fue a avisarles lo que estaba haciendo el maestro”, relató el letrado a Radio Up, y remarcó que aun así las funcionarias “no radicaron ninguna denuncia ni activaron protocolos internos o aviso a superiores”.
El caso en El Soberbio tomó conocimiento pública en septiembre, gracias a la presión de las familias que -en reiteradas marchas y encuentros pacíficos- exigieron respuestas y que se investigue al acusado. Poco después, la Fiscalía en Ciberdelitos secuestró el celular del docente y en él se encontraron imágenes de menores que consideró ilícitas, lo que motivó su detención el 26 de ese mes.

Gianini presentó ante el Juzgado de Instrucción N° 3 de San Vicente el pedido de ampliación de imputación contra la exmaestra titular y la exdirectora, señaladas por presunto encubrimiento, omisión de denuncia, incumplimiento de los deberes de funcionaria pública y falsificación de instrumento público. Según explicó, la solicitud se basa en las propias declaraciones realizadas por ambas en el expediente, que ya reúne más de veinte denuncias contra el maestro. “Nosotros hicimos una presentación ampliando la imputación, solicitando que se investigue una serie de delitos que básicamente tienen que ver con el encubrimiento del maestro”, resumió.
Posible encubrimiento en escuela de El Soberbio: “No, no hagas ninguna denuncia, yo me encargo”
Uno de los elementos que impulsó la medida es la declaración de una madre que, en junio, reveló a la maestra que el docente fotografiaba a su hija. De acuerdo con la querella, la docente respondió: “No, no hagas ninguna denuncia, yo me encargo”. Pero la promesa no se tradujo en ninguna acción concreta. Según señaló Gianini, no se labraron actas, no se comunicó la situación a directivos superiores ni se activaron los protocolos que establece el sistema educativo, algo que para la querella “está configurado el delito de omisión de denuncia y de incumplimiento de los deberes del funcionario público”, afirmó.
Las contradicciones detectadas en la documentación oficial de septiembre también encendieron alarmas. Según relató el abogado, la exdirectora declaró ante la Justicia que había ordenado a la maestra citar a la madre para dejar constancia de la situación, pero que “la mamá nunca se habría presentado”. La maestra, por su parte, negó haber recibido tal instrucción y desmintió esa versión:.
“Al menos una de las dos miente, o las dos mintieron, y lo que está declarado en las actas es falso. Eso configura la falsificación de un instrumento público”, sostuvo Gianini. A esas inconsistencias se suma un encuentro privado, el 20 de septiembre, en la casa de la maestra, del que participaron ella, la directora y el maestro denunciado. El abogado sospechó que en esa reunión los apuntados buscaron “coordinar cómo hacer para tapar el accionar de ellos mismos”, incluso cuando ya existían denuncias formales y los celulares del docente habían sido secuestrados.

Otra contradicción relevante surgió en el testimonio de la exdirectora. En un primer momento afirmó que el acusado “nunca le dijo nada” sobre las fotos durante ese encuentro; pero luego admitió que él le había explicado que las imágenes eran para “una película de Halloween”. “Se contradijo a sí misma en la misma declaración”, observó el abogado.
Para la querella, estas omisiones y maniobras permitieron que los abusos continuaran: “Hubo un montón de meses en los que, por no haber denunciado y por encubrir, el maestro tuvo la oportunidad de continuar con todo esto. Si hubieran cumplido lo que tenían que hacer, por lo menos se hubiera cortado en junio”, señaló Gianini, quien recordó que los relatos de las niñas refieren hechos que “vienen pasando hace al menos tres años”.
El docente acumula alrededor de veinte denuncias, todas ratificadas por sus madres y respaldadas por declaraciones de las víctimas en Cámara Gesell. Según anticipó el letrado, habría otros casos en instancia previa a la denuncia y entrevistas pendientes.
En cuanto al avance del proceso, Gianini destacó la celeridad del Juzgado de San Vicente en la causa y para evitar la revictimización de las niñas. Aunque la defensa del imputado había solicitado su excarcelación, el pedido le fue rechazado semanas atrás. Sobre el nuevo planteo, aclaró: “Pedimos que las llamen a declaración indagatoria. Ellas declararon como testigos, pero ya a esta altura tienen que ser consideradas imputadas”.
Habría Cámara Gesell para las presuntas víctimas del docente acusado en El Soberbio https://t.co/6nTv0ngLCh pic.twitter.com/7Nj2RjAqC3
— Radio Up 95.5 (@radioup955) September 25, 2025



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