Cada 15 de septiembre se conmemora el Día Europeo de la Salud Prostática, una fecha destinada a sensibilizar sobre la importancia de prevenir, diagnosticar a tiempo y tratar adecuadamente las enfermedades que afectan a la próstata. Entre las patologías más relevantes están el cáncer de próstata, la hiperplasia benigna de próstata (HBP) y la prostatitis, que pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida masculina si no se abordan a tiempo.
En el inicio de su diálogo con el programa La Última Rosca por Radio Up, Daniel Angeloni, médico urólogo, destacó la importancia de la herencia como factor de riesgo. "Un familiar en la línea del padre que haya tenido cáncer de próstata nos obliga a tener más cuidado y a ser más incisivos en el diagnóstico", afirmó el médico. Para la población general, el especialista recomendó el antígeno prostático específico (PSA), un dosaje en sangre que, según explicó, está muy difundido tanto en el ámbito público como en el privado en la provincia.
El especialista detalló las edades recomendadas para comenzar a realizarse controles: a partir de los 40 años si hay un familiar directo con la enfermedad, y a los 35 años si son dos. "No todos los cánceres son complicados; hay mucha gente que se puede curar del cáncer de próstata. Esto hay que decirlo", subrayó Angeloni, buscando desterrar miedos y alentar la consulta.
El urólogo también explicó la importancia del PSA libre y la relación con el PSA total, que debe ser superior al 10%. Por debajo de ese porcentaje, "nos entramos a preocupar", advirtió.

Los síntomas del cáncer de próstata
Consultado sobre los síntomas, el médico fue enfático: "el cáncer de próstata es totalmente silencioso". Sin embargo, hizo una distinción con el prostatismo, un cuadro con síntomas bien definidos, tanto obstructivos como irritativos. Entre los primeros, mencionó la disminución del chorro de orina, el chorro entrecortado y la sensación de vaciado incompleto. Los irritativos incluyen la urgencia para orinar y, en ocasiones, la incontinencia urinaria.
Angeloni añadió que un signo de hipertrofia prostática benigna que a menudo pasa desapercibido es la repercusión social de la enfermedad. Explicó que esto se manifiesta cuando el paciente restringe la ingesta de líquidos o, por ejemplo, "se conoce todos los baños que va a visitar" en sus salidas. Un detalle que, si bien puede parecer menor, revela el impacto de la enfermedad en la calidad de vida.
En cuanto a la detección temprana, el doctor Angeloni destacó los importantes avances tecnológicos. Además del examen digital rectal, que sigue siendo un pilar en el diagnóstico, mencionó la resonancia multiparamétrica y la biparamétrica, que han duplicado la tasa de detección del cáncer de próstata. También se refirió al PET CMA, un estudio de medicina nuclear que aún no está disponible en la provincia de Misiones y por el cual los pacientes deben ser derivados a otras ciudades.
Finalmente, el urólogo se refirió al cambio cultural y a la percepción del hombre sobre los chequeos. "Yo creo que sí, ha cambiado", afirmó, atribuyendo la mejora a la mayor cantidad de información disponible en las redes sociales y a la predisposición de los profesionales para explicar la situación de manera clara y sin estigmas. "Se ha mejorado, hay un trabajo para erradicar estos falsos enigmas", sentenció, alentando a los hombres a derribar barreras y priorizar su salud.



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