La Cámara de Comercio e Industria de Montecarlo (CACIM) fijó una posición pública frente al inminente tratamiento de la ordenanza general impositiva 2026, solicitando al Concejo Deliberante abrir un debate serio y técnico sobre la política fiscal local. Desde la entidad empresaria advierten que el actual esquema tributario se volvió excesivamente complejo y genera desincentivos para la formalización, afectando el desarrollo del sector privado en la ciudad.
En diálogo con Radio Up, Dionel Kimmich, prosecretario y expresidente de la Cámara, explicó las razones del pronunciamiento institucional y detalló las propuestas elaboradas por la comisión técnica que desde hace dos años analiza la estructura fiscal municipal.

Una subcomisión técnica para modernizar la política fiscal local
Kimmich recordó que en 2023 la Cámara conformó una subcomisión técnica interdisciplinaria, integrada por abogados, ingenieros y contadores, con el objetivo de estudiar a fondo la ordenanza impositiva y elaborar sugerencias para su actualización.
“El año pasado hicimos muchas propuestas para la ordenanza 2025, pero lamentablemente se aplicaron de forma muy cosmética. Este año volvemos a insistir con que se simplifiquen las tasas, se reduzcan y unifiquen rubros, y se elimine la burocracia innecesaria. Necesitamos que el sector privado tenga más incentivos para estar dentro del sistema y no fuera de él”, explicó el dirigente.
Según la CACIM, la presión tributaria municipal es una de las más altas de la región, tanto por el número de tasas como por el costo administrativo que implica cumplir con cada una. Kimmich señaló que el problema no se limita al monto de las alícuotas, sino a la dificultad de los procedimientos y la falta de digitalización.
Trámites lentos, burocracia y costos ocultos
“El coste administrativo de pagar los impuestos en Montecarlo es altísimo. Muchos trámites no están digitalizados y los contribuyentes deben acercarse personalmente a la municipalidad para realizar gestiones o pedir presupuestos. Eso genera demoras, pérdida de tiempo y, en muchos casos, frustración”, explicó Kimmich.
El empresario sostuvo que la modernización digital del sistema tributario municipal sería una medida clave para reducir costos, facilitar la formalización de nuevas actividades productivas y mejorar la relación entre el municipio y el sector privado.
Ver esta publicación en Instagram
Una estructura impositiva confusa y obsoleta
Kimmich señaló que la ordenanza vigente tiene una segmentación excesiva de rubros y categorías, lo que produce superposiciones y asimetrías entre contribuyentes. “Hay rubros grabados con diferentes tasas, y en algunos casos, una misma empresa puede estar encuadrada en más de una categoría. Eso genera inseguridad jurídica y administrativa”, señaló.
Incluso los contadores, dijo, encuentran dificultades para determinar correctamente la carga impositiva de cada actividad. “Hay empresas que venden seguros, ofrecen medios de cobro y también comercializan productos. En esos casos, ni siquiera los profesionales saben cómo deben declararse porque la norma es tan compleja que no está preparada para la realidad actual de los comercios”, explicó.
Para graficar la situación, Kimmich mencionó un ejemplo que ya se volvió un clásico entre los asociados: “Tenemos una tasa que llamamos la ‘tasa del canario’, porque quien introduce un ave a Montecarlo debe tributar por unidad. Es una muestra de cómo algunas disposiciones quedaron obsoletas y fuera de contexto”.

“El sector privado hace 20 años que no crece y el Estado sigue creciendo”
La Cámara de Comercio sostiene que el desequilibrio entre el crecimiento del aparato estatal y el estancamiento del sector privado llegó a un punto crítico. “Hace 20 años que el sector privado no crece y el Estado sí. Ya no tenemos más capital ni recursos para sostener semejante presión tributaria. Por eso pedimos revisar las tasas y simplificar el sistema, no para perjudicar al municipio, sino para que más gente pueda integrarse al circuito formal”, expresó Kimmich.
El dirigente aclaró que el objetivo no es recortar la recaudación municipal, sino lograr un esquema más equilibrado y eficiente, donde la ampliación de la base contributiva compense la reducción de cargas excesivas.
“Está comprobado que cuando la presión fiscal aumenta, expulsa gente del sistema en lugar de atraerla. Queremos que se entienda que más impuestos no significan más ingresos, sino más informalidad”, afirmó.
Expectativas ante el Concejo Deliberante y pedido de debate técnico
La CACIM aguarda que el Concejo Deliberante de Montecarlo abra el debate sobre la ordenanza antes del 31 de diciembre, fecha límite para su aprobación. Kimmich admitió que desconocen si contarán con el apoyo suficiente, pero remarcó que la Cámara busca una discusión “honesta y técnica”.
“A nosotros nos interesa que dos más dos sean cuatro, no la rosca política. Por eso decidimos plantear el tema en un año sin elecciones, para evitar cualquier interpretación partidaria. Lo que queremos es discutir si las normas que se aprueban ayudan o perjudican al desarrollo del sector privado”, sostuvo.
Hacia una mayor transparencia y control ciudadano
Kimmich destacó algunos avances logrados en materia de transparencia, como la digitalización del Digesto Jurídico Municipal, que permite acceder en línea a las ordenanzas vigentes. Sin embargo, señaló que aún falta un paso más: la publicación mensual de los gastos municipales.
“Las tasas deben tener una contraprestación visible. Si se recauda una tasa para el mantenimiento de caminos rurales, ese dinero debe aplicarse allí y no destinarse a otros fines. Queremos transparencia en el uso de los fondos públicos y la posibilidad de que la ciudadanía controle mes a mes cómo se administran esos recursos”, enfatizó.

Una problemática compartida por otras cámaras de Misiones
El dirigente explicó que la realidad de Montecarlo no es un caso aislado, ya que problemáticas similares se repiten en otros municipios misioneros. “Estamos en comunicación permanente con cámaras de toda la provincia —El Dorado, Iguazú, Puerto Rico, entre otras— y todas enfrentamos los mismos inconvenientes, con mayor o menor gravedad. En muchos lugares las ordenanzas impositivas no se actualizan desde hace años y quedaron completamente desfasadas frente al nuevo concepto de comercio y producción”, indicó.
Con más de 160 empresas asociadas, la Cámara de Comercio e Industria de Montecarlo reafirma su compromiso con el desarrollo local y su intención de trabajar junto al municipio para construir un modelo fiscal más simple, justo y sostenible.
“El contexto nacional impulsa a los gobiernos locales a ser más eficientes y a acompañar el crecimiento del sector privado, no a obstaculizarlo. Nuestro pedido va en esa línea: menos burocracia, más digitalización y reglas claras para todos”, concluyó Kimmich.
Tras inspección, cerraron preventivamente el matadero municipal de San Javier https://t.co/5XZR3Y0mQk pic.twitter.com/M6XofZd7Ia
— Radio Up 95.5 (@radioup955) November 4, 2025
Leer más: Misiones avanza en la digitalización educativa con el nuevo Registro Anual de Desempeño Profesional



//



