Boca Juniors ya conoce su camino en la Copa Libertadores 2026 y no será nada sencillo. Tras dos años de ausencia, el equipo dirigido por Claudio Úbeda integrará el Grupo D, surgido del sorteo realizado en Luque, y deberá afrontar una zona de máxima exigencia, catalogada rápidamente como el “grupo de la muerte”.
Con rivales de peso, historia internacional y presente competitivo, el Xeneize no tendrá margen de error.

Cruzeiro, un gigante que vuelve con hambre
El principal desafío en los papeles será Cruzeiro, un histórico del continente que regresa a la Libertadores tras siete años.
El conjunto de Belo Horizonte, dos veces campeón de América, llega con sed de protagonismo pese a su irregular presente en el Brasileirao. El historial favorece a Boca:
-
7 triunfos
-
4 empates
-
5 derrotas
Pero también hay antecedentes dolorosos, como la Supercopa 1996 o el último cruce en la Sudamericana 2024, lo que confirma que será un rival peligroso y de jerarquía.

Universidad Católica, experiencia copera
Otro escollo será Universidad Católica, subcampeón del fútbol chileno y con una fuerte tradición internacional. Será su 30ª participación en Libertadores, un dato que habla de su regularidad en el plano continental.
El recuerdo más fuerte entre ambos se remonta a la Sudamericana 2005, cuando Boca avanzó en una serie muy cerrada. Un rival que compite, incomoda y no regala nada.

Barcelona de Ecuador y un cruce con historia reciente
El tercer integrante del grupo será Barcelona SC, que llega en gran forma tras eliminar a Argentinos Juniors y Botafogo en las fases previas.
Además, tendrá un condimento especial: el reencuentro con Darío Benedetto, ex Boca y protagonista de la última final del club en 2018. El historial también favorece al Xeneize:
-
3 victorias
-
2 empates
-
1 derrota
Pero los antecedentes muestran duelos cerrados, físicos y de alta tensión.

Sin margen de error
El panorama es claro: Boca tendrá una fase de grupos en la que deberá competir al máximo desde el primer partido. Con rivales de peso y viajes exigentes, la clave estará en:
-
hacerse fuerte en La Bombonera
-
sumar puntos como visitante
-
sostener regularidad
El regreso a la Libertadores no será sencillo, pero también representa una oportunidad: medirse en un contexto de máxima exigencia desde el inicio.



//



