River ya tiene definido su panorama en la fase de grupos de la Copa Sudamericana 2026 y tiene un camino accesible. El equipo de Núñez integrará el Grupo H junto a Red Bull Bragantino, Blooming y Carabobo, en un grupo donde no tendrá viajes largos, salvo a Venezuela.
El regreso del “Millonario” al certamen, después de una década, lo encuentra con un escenario competitivo, donde el principal rival a vencer aparece desde Brasil, mientras que los viajes largos y contextos complejos también jugarán su partido.

Un brasileño fuerte y viajes que complican
El cruce con Bragantino asoma como el más exigente desde lo futbolístico. El conjunto paulista representa el clásico obstáculo brasileño que ningún cabeza de serie quiere enfrentar, por el nivel de su liga y su intensidad competitiva.
A eso se le suma el desgaste que implicará el calendario: River deberá trasladarse a Bolivia y Venezuela en una fase de grupos comprimida entre abril y mayo, en un contexto marcado por el calendario del Mundial.
En el caso de Blooming, el viaje no tendrá el condicionante de la altura, ya que juega en Santa Cruz de la Sierra, pero igualmente implicará una salida incómoda. Por su parte, el duelo ante Carabobo supone el traslado más complejo, con más de 5.000 kilómetros y posibles dificultades logísticas para llegar a Venezuela.

Un grupo sin antecedentes y con obligación de protagonismo
Otro dato llamativo es que River no registra antecedentes ante ninguno de sus tres rivales, lo que agrega un factor de incertidumbre en la preparación de los partidos.
Sin embargo, por jerarquía y plantel, el equipo dirigido por Eduardo Coudet parte como candidato a quedarse con el grupo, sabiendo que solo el primero avanzará directamente a octavos de final, mientras que el segundo deberá disputar un repechaje.

Los argentinos en la Sudamericana: todos con brasileños
El sorteo dejó en claro una tendencia: los equipos argentinos deberán medirse con rivales brasileños en sus grupos.
Además de River, Racing Club compartirá zona con Botafogo, mientras que San Lorenzo tendrá un cruce de alto voltaje ante Santos.
Esto refuerza la dificultad del certamen y eleva la vara para los equipos nacionales, que buscarán imponerse en grupos donde el margen de error será mínimo.

Un calendario apretado y sin margen
La fase de grupos se disputará entre la semana del 7 de abril y fines de mayo, con seis fechas en poco más de un mes y medio.
Para River, el desafío será claro: hacerse fuerte de local y sumar puntos clave como visitante para evitar complicaciones en una zona que, aunque accesible en los papeles, presenta varios factores que pueden torcer el rumbo.
Con un brasileño competitivo, viajes largos y rivales poco conocidos, el “Millonario” tendrá que demostrar carácter desde el arranque si quiere avanzar con autoridad en la Copa Sudamericana 2026.



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