El futuro de Claudio Úbeda como entrenador de Boca Juniors depende del resultado del clásico ante Racing Club, que se disputará este viernes en La Bombonera. Tras el empate 0-0 frente a Platense, el equipo dejó más dudas que certezas y el crédito del DT entró en una cuenta regresiva que parece irreversible.
En los pasillos del club ya no se oculta lo evidente: el duelo ante la “Academia” será un partido bisagra que podría marcar la continuidad o la salida del entrenador, en un contexto de resultados adversos y rendimiento irregular.

Sin identidad y con margen agotado
La preocupación que el propio Úbeda manifestó públicamente tras las últimas presentaciones también impactó en la dirigencia. En Boca observan con inquietud la falta de identidad futbolística, la ausencia de una formación estable y la imposibilidad de encontrar respuestas dentro del campo de juego.
Con la Copa Libertadores en el horizonte, el margen de error se acortó al máximo. Un nuevo traspié, sumado a una actuación pobre ante Racing, podría precipitar una decisión dirigencial antes del fin de semana.

Los nombres que suenan en caso de salida
Ante un posible cambio de rumbo, ya comenzaron a circular alternativas. Entre los nombres que se barajan aparecen Cristian “Kily” González, de reciente paso por Platense, y Rubén Insúa, actual entrenador de Barracas Central.
Otro deseo de Juan Román Riquelme es Néstor Lorenzo, actual seleccionador de Colombia, aunque su participación en el Mundial lo deja fuera de disponibilidad inmediata.

Enfermería llena y mercado en movimiento
Como si la presión deportiva no fuera suficiente, Boca sumó nuevas bajas tras el empate ante Platense. Leandro Paredes sufrió un esguince en el tobillo derecho y su presencia ante Racing es una incógnita. Además, Santiago Ascacibar terminó con molestias en la parte posterior de su pierna derecha, encendiendo las alarmas en un mediocampo que ya extraña a Rodrigo Battaglia, afectado por una grave lesión en el tendón de Aquiles.
La lesión de Battaglia abrió un cupo extraordinario para incorporar un refuerzo, y el apuntado es el delantero paraguayo Adam Bareiro. Boca ofreció 3 millones de dólares a Fortaleza por la totalidad del pase —aunque River conserva el 50% de la ficha— y espera respuesta para cerrar la operación antes del 20 de febrero, fecha límite establecida por la AFA.

Viernes de alto voltaje en La Bombonera
El clásico ante Racing no será un partido más. Para Úbeda, significa ganar o despedirse. Para Boca, representa la posibilidad de reencontrarse con su identidad o profundizar una crisis que podría estallar justo antes de su gran objetivo del año.
La Bombonera volverá a hablar. Y esta vez, el mensaje podría ser determinante.



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