El intendente Edgardo Nemesio “Chichín” Aquino confirmó que el municipio atraviesa una contracción del 60% en su actividad económica, con despidos, cierre de mercados y pérdida de fuentes de ingreso. La dependencia del comercio fronterizo, la paralización de obras nacionales y la falta de oportunidades para jóvenes profundizan el escenario en Bernardo de Irigoyen.
Aquino describió en el programa "Arriba la radio", por Radio Up, un panorama crítico para Bernardo de Irigoyen: la actividad económica cayó casi un 60%, afectando al comercio, al empleo y a los ingresos municipales. “Hasta ahora han mermado casi un 60% diríamos todo lo que estábamos acostumbrados y hubieron muchos despidos, hubieron cierres de mercados”, indicó.
La localidad, una de las más expuestas a los vaivenes del tipo de cambio y del consumo en Brasil, resiente fuertemente la pérdida de movimiento fronterizo. Aquino recordó que los municipios de frontera como Irigoyen dependen casi por completo del comercio binacional: “Nosotros no tenemos industria, fuente de trabajo, todo está relacionado con el comercio. Entonces, si el comercio flaquea, flaquea todo”.
La combinación entre caída de ventas, competencia del lado brasileño y reducción del turismo de compra profundizó un deterioro que ya se había iniciado en años previos.

Despidos, cierres y salarios bajos: el impacto en las familias
El intendente reconoció que los sueldos municipales “son muy magros”, y que la falta de empleo privado empuja a jóvenes y trabajadores rurales a migrar hacia otras zonas en busca de oportunidades. Dijo: “Los jóvenes son los que migran constantemente. Nosotros no tenemos alternativas de darle una posibilidad”.
A esto se suma el fenómeno histórico del trabajo temporario en zonas rurales, que en la actualidad se intensificó: “De la zona rural se dirigen a grandes distancias; eso es importante. Es permanente”.
El mercado laboral formal local se contrajo y el comercio ya no absorbe mano de obra como antes.
Municipio austero, planta sobrecargada y esfuerzos para evitar despidos
Pese al contexto adverso, Aquino afirmó que la administración local logró sostener sus compromisos económicos: “Dentro de una administración austera estamos en condiciones de hacer frente a todos los compromisos”.
Implementaron una campaña de regularización de deudas, firmaron convenios de larga data con contribuyentes y realizaron ajustes internos, especialmente la fusión de secretarías para reducir gastos.
Sobre la planta de empleados, fue claro: “Estamos sobrecargados desde la gestión anterior, pero tratamos de cumplir sin que afecte la continuidad de nadie”. En ese sentido, descartó cualquier recorte inmediato: “Mientras tanto no quiero alentar una cosa que cree mayor incertidumbre”.

Obras nacionales paralizadas: agua potable, hospital y salud en riesgo
Uno de los puntos más delicados es el freno total de las obras financiadas por la Nación. Aquino advirtió: “De la Nación, totalmente de cero”.
Entre los proyectos afectados mencionó:
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El sistema de agua potable, crítico para una ciudad de frontera.
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El hospital, cuya construcción quedó detenida “desde antes” incluso del cambio de gobierno nacional.
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Otras intervenciones en salud e infraestructura.
La Provincia, en cambio, mantiene asistencia: “Tenemos diálogo constante y permanente con todos los organismos provinciales”. Gracias a ese apoyo, pudieron reacondicionar parcialmente el edificio municipal siniestrado en 2024.
Frontera seca, controles y reclamo por un paso turístico
Aquino también remarcó que los controles migratorios actuales perjudican la actividad comercial: “No tiene sentido que vengan a hacer cola de una hora para poder trasponer la frontera cuando tenemos frontera seca”.
Según explicó, quienes viven sobre la línea fronteriza se benefician porque evitan los controles, mientras que el 60% restante de la población queda perjudicado. Propuso una alternativa concreta: “Que hagan un paso de turismo, de compra, cosa que la gente pueda entrar sin hacer el trámite y volver”.
Asimismo, señaló que la presencia de fuerzas federales no modificó la situación: “Sigue todo normal como antes. No tenemos información de los resultados”.

Expectativa incierta para 2026
Consultado sobre lo que viene, Aquino admitió preocupación por las reformas nacionales y por la sostenibilidad financiera del municipio: “No sé si va a ser para bien o para mal, pero no son muy buenas nuestras expectativas”.
Aunque cerraron 2025 sin sobresaltos, el intendente advierte que ya no hay margen para nuevos ajustes: “Venimos ajustados desde hace tiempo. No sé qué será después”.



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