El Banco Central de la República Argentina (BCRA) advirtió que, si bien prevé un escenario de estabilidad para el mercado financiero y cambiario, existen riesgos externos que podrían afectar la evolución del tipo de cambio en los próximos meses. Según el organismo, la incertidumbre internacional, los conflictos geopolíticos y las decisiones de política monetaria de las principales economías del mundo son los factores que podrían generar volatilidad.
La evaluación forma parte del Informe de Estabilidad Financiera de julio de 2026, en el que la autoridad monetaria sostiene que un deterioro del contexto internacional continúa siendo uno de los principales riesgos para el sistema financiero argentino.
El documento explica que el escenario global está condicionado por los conflictos en Medio Oriente, que impactan sobre el precio de los combustibles, y por los cambios en las tasas de interés de los países desarrollados. Ambos factores influyen sobre los mercados financieros internacionales y pueden modificar las condiciones de financiamiento para las economías emergentes.
En ese contexto, el BCRA indicó que el país atraviesa la fase 4 de su programa monetario, orientada a impulsar la remonetización de la economía y fortalecer la acumulación de reservas internacionales.
Respecto del mercado cambiario, el organismo señaló que la reducción de la incertidumbre tras las elecciones de 2025 permitió mejorar las condiciones financieras locales. Sin embargo, aclaró que el escenario aún presenta desafíos y que podrían registrarse episodios transitorios de volatilidad por causas externas.
Entre los riesgos mencionados figuran nuevos aumentos en los precios internacionales de la energía y eventuales modificaciones en la política monetaria de las economías desarrolladas. Como ejemplo, el informe destaca que el precio del petróleo Brent pasó de valores cercanos a US$61 a superar los US$120 entre 2025 y abril de 2026, reflejando la volatilidad del mercado energético.
Pese a estas advertencias, el Banco Central sostuvo que el sistema bancario argentino mantiene indicadores sólidos de capital y liquidez, lo que le permitiría afrontar escenarios de tensión.
Además, recordó que continúan vigentes las normas macroprudenciales que limitan los descalces en moneda extranjera de las entidades financieras y restringen el otorgamiento de créditos en dólares a empresas que generan ingresos o exportan en esa divisa.
Finalmente, el organismo proyectó que la intermediación financiera en pesos continuará recuperándose de la mano del crecimiento de la actividad económica y la desaceleración de la inflación. Aun así, consideró que solo eventos de carácter extremo, tanto de origen internacional como local, podrían afectar de manera significativa la estabilidad financiera del país.



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