Posadas volvió a ser el epicentro de la cultura automotriz regional con una destacada exposición de autos clásicos que cautivó a vecinos y turistas. El evento, que tuvo lugar en el emblemático barrio de Villa Urquiza, reunió a una selección de vehículos históricos y personalizados, consolidándose como un espacio de referencia para los amantes de los motores y la restauración. Con una convocatoria que priorizó la calidad y la historia detrás de cada unidad, la jornada se desarrolló en un ambiente festivo que incluyó gastronomía, música en vivo y el intercambio de experiencias entre coleccionistas.
En diálogo exclusivo con Radio Up, Alejandro Pérez, uno de los participantes destacados de la muestra, compartió los detalles de su presencia en el evento. "Es un mimo al corazón para nosotros. Acá está mi camioneta; la trajimos. Vamos a ver cómo va la tarde con música y comida; la intención es pasarla bien entre amigos y familia", comentó entusiasmado mientras el público rodeaba su unidad. La exposición no solo fue una muestra estética, sino un punto de encuentro para quienes ven en el automovilismo un estilo de vida.
Para muchos de los expositores, estar presentes en esta muestra de autos representa el punto culmen de años de trabajo manual y sacrificio económico. Alejandro Pérez relató cómo su vínculo con los fierros es, ante todo, una cuestión de pasión heredada y compartida. Según explicó, su llegada a la muestra fue impulsada por su círculo cercano: "Mi primo es uno de los organizadores de aquí y me invitó. Ya me había invitado la otra vez al primer encuentro que organizó en La Cascada, en el cuarto tramo de la Costanera, y ahora estamos acá", recordó el participante.

Al detallar las especificaciones técnicas de su vehículo, una de las joyas de la tarde, Pérez no ocultó su orgullo por el trabajo realizado bajo el capó. "Es una Saveiro modelo 94. Tiene un motor 1.8 llevado, está preparada especialmente para las picadas. La armé hace fácil tres años; fue con mucho sudor, mucho esfuerzo, nos costó mucho, pero quedó bien", detalló sobre la unidad que representa fielmente la estética y potencia de los años 90.
La historia de Alejandro es similar a la de muchos otros propietarios de autos antiguos en Misiones. El camino para tener un vehículo de exposición suele estar lleno de obstáculos y decisiones difíciles. Durante la entrevista con Radio Up, Pérez confesó los sacrificios personales que realizó para mantener vivo su hobby: "Yo antes ya tenía un auto y lo tuve que vender para poder terminar mi casa. Tuve que venderlo, pero así son las cosas, y ahora pudimos volver con este proyecto", relató, evidenciando que el coleccionismo requiere una resiliencia constante.
La exposición en Posadas contó con una selección rigurosa de unidades. Según las estimaciones de los protagonistas, cerca de 20 autos invitados formaron parte de esta edición especial. La organización buscó mantener un estándar de originalidad y personalización que permitiera a los asistentes apreciar la evolución de la industria automotriz y el arte del tunning de época y la restauración de fábrica.
El evento en Villa Urquiza no solo estuvo dirigido a expertos, sino que buscó integrar a toda la comunidad posadeña. La mezcla de autos clásicos, música y la oferta de los food trucks locales generó un clima ideal para el domingo. La organización destacó que este tipo de encuentros fortalece el sentido de pertenencia y ofrece una alternativa recreativa diferente en la capital misionera.
Hacia el final de la charla, Alejandro Pérez dejó un mensaje para aquellos que aún no se animan a formar parte del mundo de los clásicos: "Cualquiera puede venir a sumarse, a mirar los autos antiguos y los clásicos principalmente. Vengan aquí a Villa Urquiza a comer algo, están todos invitados a compartir esta pasión", concluyó. El éxito de esta convocatoria asegura nuevas ediciones, reafirmando que el rugir de los motores antiguos sigue más vigente que nunca en el corazón de Posadas.
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