El Gobierno anunció que no homologará paritarias con aumentos salariales superiores al 1% mensual. El Ministerio de Economía objetó el acuerdo firmado por el Sindicato de Comercio, que pactó una suba del 5,4% en tres tramos para el trimestre abril-junio. La medida encendió una fuerte señal de conflicto con los gremios, incluyendo a los sectores más dialoguistas.
Luis Caputo, ministro de Economía, busca que los aumentos mensuales estén por debajo del índice de inflación proyectado, que las consultoras privadas ubican en torno al 3% para abril. El acuerdo que firmó Armando Cavalieri con las cámaras empresarias prevé subas del 1,9% en abril, 1,8% en mayo y 1,7% en junio. Aunque el pacto aún no ingresó a la Secretaría de Trabajo, ya generó malestar en el Gobierno.
Desde el gremio mercantil explicaron que el alza de la inflación en marzo, del 3,7%, profundizó el desfase salarial. También señalaron que los aumentos acordados buscan sostener el poder adquisitivo. Cavalieri afirmó que se monitorean los indicadores para proteger el ingreso de los trabajadores.
Otros gremios también firmaron acuerdos que superan la pauta oficial. SMATA cerró un aumento del 8,3% para el segundo trimestre y Sanidad pactó un 8,6% con las cámaras de laboratorios. La paritaria de Comercio se vuelve clave porque impacta en más de 1,2 millones de empleados y suele marcar tendencia para otros sectores.
Los límites impuestos a las paritarias preocupan a los dirigentes de la CGT. Héctor Daer, uno de sus líderes, advirtió que “no puede haber libertad de precios y paritarias pisadas”. Sanidad ya tuvo un acuerdo no homologado por superar el techo oficial, y debió ajustarse a la pauta en negociaciones posteriores.
Un caso similar ocurrió con el gremio de gastronómicos, que aceptó en febrero revisar una paritaria que inicialmente preveía un 16% en cuatro meses. Bajo presión oficial, se reformuló con un alza de 7,6% en seis meses. Así, los incrementos pactados pasaron de ser de hasta 6% mensual a un 0,5% en mayo.
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El Gobierno impulsa un modelo en el que las paritarias se negocien sin usar la inflación como referencia. Plantea que las subas se concentren en el salario básico, y que el resto del aumento dependa del desempeño individual. Desde la CGT rechazan esta idea, sobre todo si el costo de vida no desciende de forma sostenida.
El conflicto podría escalar. Si Economía mantiene su postura, los sindicatos planean pedir la reapertura de paritarias tras confirmarse la inflación de marzo. Un informe oficial indicó que sólo dos de los principales acuerdos superaron el alza de precios del trimestre. De continuar el freno, el riesgo de un nuevo paro general crecerá.



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