La cruda realidad económica que golpea a los sectores más vulnerables se refleja de manera contundente en los comedores comunitarios de Misiones. En la Chacra 145 de Posadas, el comedor "Francisca" atiende a cientos de personas que, sin este apoyo, tendrían aún más dificultades para alimentarse. Francisca Benítez, referente del espacio, conversó con Radio Up y brindó detalles sobre la creciente demanda y el rol fundamental que cumplen estos lugares en el contexto actual.
"Venimos trabajando con la ayuda de los insumos a través de Desarrollo Social", relató Benítez. "Nos entregan la cocina centralizada de Santa Rita y bueno, venimos trabajando realmente como siempre, porque es lo que nos gusta, poder ayudar al otro que le falta, pero no damos a basto. Es la dura realidad". Sus palabras resuenan en un escenario donde el esfuerzo y la solidaridad son el motor que impulsa a cientos de voluntades a lo largo y ancho del país.

El comedor atiende a 200 comensales
Actualmente, el comedor de la Chacra 145 atiende a "200 comensales, más o menos". La cifra, lejos de mantenerse estática, fluctúa según las circunstancias. "A veces un poco más, a veces un poco menos, depende también de lo que sea el salario", explicó Francisca, señalando que los días de cobro la asistencia puede bajar levemente, lo que demuestra la relación directa entre los ingresos familiares y la necesidad de recurrir a la ayuda.
Pero el alcance del comedor no se limita solo a su barrio. "Vienen de otros barrios, tenemos la 146 que sí o sí siempre viene, la 141 y bueno, tenemos de la 144, la 252 también que están viniendo", afirmó. Esto subraya que la falta de recursos es un problema transversal que afecta a diversas comunidades, obligando a las familias a buscar alternativas en otras zonas. Para Francisca, el rol de los comedores es vital: "Yo creo que es una gran ayuda el sustentarle al otro. Es un sustento que te da una pancita llena, como decimos, ¿no?".

El comedor, un pilar fundamental en la asistencia
La encargada del comedor también destacó el impacto positivo en los más jóvenes. "Le da rendimiento a los chicos en la escuela. No es que se van y duermen nomás en la escuela, porque a veces a la mañana es como que algunos chicos antes se dormían, pero ahora, bueno, con esto surge más rendimiento en los chicos". La alimentación adecuada, concluye, es la base para el desarrollo y el aprendizaje, aspectos fundamentales que la crisis amenaza con socavar.
Además del apoyo del ministerio, el comedor recibe insumos de la municipalidad y apela constantemente a la solidaridad de la gente. "Aquel que quiere colaborar con ustedes tiene las puertas abiertas", invitó Francisca. "También solemos hacer una comidita para los chicos los sábados, para tratar de darle algo en la semana, porque acá tenemos chicos que, por ejemplo, comen de lunes a viernes en los comedores, pero después como que no tienen un sustento". El comedor funciona tres días a la semana - lunes, miércoles y viernes - ofreciendo un menú variado que se adapta a los insumos disponibles, desde polenta y lentejas hasta guisos o salsas.
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