Un informe del IIEP-EDIL reveló que Argentina perdió 205.000 empleos formales desde diciembre de 2023 y alcanzó el nivel más bajo desde fines de ese año.
Desde que Javier Milei asumió la Presidencia en diciembre de 2023, Argentina perdió 205.000 puestos de trabajo asalariados formales, según un informe elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP). El documento, que analiza la evolución del empleo hasta julio de 2025, advierte que el número total de trabajadores registrados en la seguridad social alcanzó 10.096.000, lo que representa el nivel más bajo desde la contracción observada a fines de 2023.
El empleo formal sigue en caída: se consolida el retroceso iniciado en 2023
El estudio señala que en julio de este año el empleo asalariado formal registró una disminución del 0,1% interanual, equivalente a 14.000 puestos menos que en julio de 2024, y una pérdida acumulada del 2% respecto de noviembre de 2023. En esa línea, el informe subraya que “el número total de trabajadores formales alcanzó un nuevo mínimo desde fines de 2023”, y describe que “la fuerte reducción del empleo asalariado se concentró en el primer semestre de 2024, mientras que durante el resto del período se observó un estancamiento que impidió la recuperación de los niveles previos”.
El retroceso, explica el IIEP, está directamente vinculado con la recesión económica, el ajuste fiscal, la contracción del consumo interno y la falta de inversión, factores que golpearon tanto a la administración pública como al sector privado.

Empleo público y privado: ambos con saldo negativo
En el sector público, el número de trabajadores formales se estabilizó en torno a los 3,4 millones en julio, aunque el dato representa una baja del 0,4% interanual —alrededor de 15.000 puestos menos— y del 1,7% respecto a noviembre de 2023, lo que equivale a una reducción de 58.000 empleos desde el inicio de la gestión.
Por su parte, el sector privado contabilizó 6,24 millones de asalariados formales, con una caída de 8.800 puestos en julio y un total de 127.000 empleos perdidos desde diciembre de 2023, lo que implica una baja acumulada del 2%. El informe remarca que el deterioro del empleo privado se dio en paralelo a una política de ajuste del gasto público que redujo la obra pública, contrajo el crédito y debilitó la demanda de mano de obra en sectores productivos clave.
La pérdida por sectores: industria, minería y servicios entre los más afectados
El análisis sectorial del IIEP muestra que 6 de los 13 rubros analizados redujeron su volumen de empleo en julio, destacándose las caídas en Minería (-0,8%), Servicios Inmobiliarios (-0,4%), Industria (-0,3%) y Servicios Personales (-0,3%), mientras que Agro y Pesca fue el único con variación positiva (+0,2%).
Los demás sectores —Construcción, Transporte, Educación, Salud, Comercio y Suministro de Electricidad, Gas y Agua— se mantuvieron sin variaciones significativas, lo que refleja una heterogeneidad productiva marcada y una fragilidad estructural que impide la generación sostenida de empleo formal en todo el país.
Empleo por provincias: caídas en 16 y leves mejoras en solo 5
El informe también muestra una fuerte desigualdad regional, ya que el empleo asalariado formal cayó en 16 provincias y aumentó en apenas 5. Las mayores reducciones porcentuales se dieron en Chubut (-1,2%), Santa Cruz (-1,2%) y Tierra del Fuego (-0,8%), mientras que Santiago del Estero (+1,2%), Mendoza (+0,4%), San Juan (+0,2%) y Tucumán (+0,2%) lograron mostrar cifras en alza, aunque sin revertir las pérdidas acumuladas del año anterior.
Esta disparidad territorial se asocia con las diferencias estructurales de cada economía regional: mientras algunas provincias sostienen su actividad gracias a la minería o la agroindustria, otras —especialmente las del NEA y la Patagonia— padecen los efectos directos de la recesión y la caída del consumo interno.
Trabajo en casas particulares: una tendencia en retroceso desde 2019
El documento del IIEP dedica un apartado al empleo formal en casas particulares, donde la tendencia descendente se mantiene desde mediados de 2023. En julio de 2025, el sector perdió 7.000 puestos interanuales (-1,5%) y 21.000 empleos (-4%) desde noviembre de 2023.
Desde su máximo histórico alcanzado en octubre de 2019, el trabajo doméstico formal se redujo un 11%, lo que equivale a 57.000 trabajadoras menos. El informe advierte que el nivel actual de empleo en este rubro es similar al de hace 12 años, lo que refleja un retroceso social y laboral significativo, con un impacto directo sobre mujeres y hogares de bajos ingresos.

Misiones: pérdida sostenida y una caída tres veces mayor al promedio nacional
En Misiones, la caída del empleo formal supera con amplitud el promedio nacional. Según los datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social procesados por Politikon Chaco, en junio de 2025 la provincia registró 106.700 asalariados privados formales, lo que representa un 1,1% menos que un año atrás y un 5,5% menos que en noviembre de 2023, equivalente a 5.962 puestos de trabajo perdidos en apenas siete meses.
Mientras el país se encuentra un 1,8% por debajo de los niveles previos al cambio de gobierno, Misiones triplica esa cifra, ubicándose entre las provincias más afectadas por la contracción laboral. El estudio señala que la provincia no sólo no logró recuperar los niveles previos a diciembre de 2023, sino que continúa perdiendo empleo de forma sostenida durante todo 2025, reflejando el impacto del ajuste nacional sobre las economías regionales y el consumo interno.
Misiones en el mapa nacional: entre las provincias más golpeadas
De las 24 jurisdicciones del país, sólo cinco lograron superar en junio el nivel de empleo que tenían en noviembre de 2023: Neuquén, Mendoza, Río Negro, Tucumán y Corrientes. El resto, incluida Misiones, permanece en terreno negativo. En el ranking de pérdidas, las caídas más pronunciadas corresponden a Santa Cruz (-13,4%), La Rioja (-10,5%), Catamarca (-8%) y Misiones (-5,5%), que se ubica junto a Santiago del Estero (-7,6%), Tierra del Fuego (-5,8%) y Chaco (-6,5%).
El informe advierte que el deterioro del mercado laboral misionero expresa con claridad los efectos de la política económica nacional y de la desaceleración de la actividad privada, en un contexto donde el gasto público acotado, la falta de crédito y la contracción del consumo reducen las oportunidades laborales formales.

Una tendencia persistente y un desafío pendiente
En los veinte meses transcurridos desde la asunción de Javier Milei, el empleo formal argentino no logró recuperarse. La pérdida de 205.000 puestos asalariados marca una tendencia que combina ajuste, estancamiento y precarización.
La contracción del trabajo registrado implica una reducción del ingreso estable en los hogares, una menor cobertura de la seguridad social y un incremento del empleo informal, con consecuencias sociales y económicas de largo plazo.
El informe del IIEP concluye que, si no se aplican políticas activas de empleo, incentivos a la inversión productiva y medidas que estimulen la demanda interna, la recuperación será lenta, desigual y concentrada en pocos sectores, dejando a gran parte del país atrapado en un círculo de bajo crecimiento y fragilidad laboral.
El mercado laboral formal argentino atraviesa una de sus etapas más críticas en los últimos años. Desde fines de 2023, el país perdió más de 200.000 empleos registrados, mientras que Misiones y otras provincias del norte y la Patagonia sufren caídas que duplican o triplican el promedio nacional.
Con una economía aún recesiva y sin signos claros de reactivación, el desafío de los próximos meses será revertir la tendencia y reconstruir un tejido laboral que garantice empleo digno, estable y formal en todas las regiones del país.
Sin aumentos en noviembre, cuánto cobrarán las empleadas domésticas https://t.co/H42M6MtzpL pic.twitter.com/tb7UhyrOU9
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