El diputado provincial del Partido Libertario de Misiones (PLM), Martín Arjol, cuestionó la Ley de Promoción de Bioinsumos y planteó modificar su enfoque para garantizar la libertad de elección de los productores, durante una entrevista con Realidad Mixta, programa emitido por Radio Up, al analizar las restricciones al uso de herbicidas y la falta de sustitutos disponibles.
Arjol sostuvo que la discusión sobre los bioinsumos no debería plantearse como una confrontación entre estos productos y la producción tradicional.
“La discusión seria que planteamos no es bioinsumos, sí o no, o bioinsumos o producción tradicional”.
En ese sentido, el legislador consideró necesario avanzar con una normativa que impulse el uso de alternativas biológicas, pero que también contemple las herramientas actualmente disponibles para el sector productivo.
“Necesitamos una ley de promoción de bioinsumos claramente que, de alguna manera, deje al productor la libertad de decidir si utiliza los bioinsumos o utiliza un mecanismo tradicional permitido y observado por organismos internacionales”, afirmó.
Para Arjol, uno de los principales problemas de la legislación vigente está relacionado con la distancia entre sus disposiciones y la realidad productiva.
El diputado señaló que la normativa “comenzó truncada” debido a una prohibición que, según explicó, nunca llegó a aplicarse de manera efectiva.
“Es una ley que comenzó con una prohibición que nunca se aplicó, porque la ley fue disociada con la realidad, disociada con la ciencia, disociada con la posibilidad de tener un sustituto”, sostuvo durante la entrevista.
El caso del té en Misiones
Arjol utilizó al té misionero como ejemplo para cuestionar las restricciones que, a su entender, pueden afectar la competitividad de determinadas actividades productivas.
“Yo te recuerdo, por ejemplo, en un área importante de productividad en nuestra provincia, como es el té, que tiene certificaciones internacionales rigurosas, permiten la utilización del glifosato”, explicó.
El legislador remarcó que esas certificaciones tienen un papel central para el acceso del producto misionero a mercados internacionales.
“Esas certificaciones son las que hacen que ese producto pueda entrar al mercado norteamericano y al mercado de la Unión Europea con esas certificaciones”, indicó.
Según Arjol, la discusión sobre el uso de determinados productos también debe contemplar los estándares exigidos por los mercados internacionales y las condiciones reales en las que trabajan los productores.
La falta de un bioherbicida
Uno de los puntos centrales de su planteo estuvo relacionado con la disponibilidad de alternativas para reemplazar determinados herbicidas.
Arjol afirmó que actualmente existen bioinsumos destinados a diferentes aplicaciones, pero marcó una diferencia respecto de los herbicidas.
“No hay en el mundo un bioherbicida”, aseguró.
A continuación, explicó que sí existen productos biológicos utilizados como insecticidas y fungicidas.
“Sí existen bioinsecticidas o biofungicidas, pero no un sustituto hasta hoy”, señaló.
Para el diputado provincial, la ausencia de una alternativa concreta constituye un elemento que debería ser considerado al momento de establecer prohibiciones o restricciones sobre herramientas utilizadas por los productores.
“No pongamos en riesgo el aparato productivo”
Arjol planteó que una eventual sustitución de productos tradicionales debería producirse cuando exista una alternativa capaz de cumplir la misma función productiva.
“Esto quiere decir que no va a existir. No puede ser que mañana tengamos un producto que lo sustituya”, expresó al referirse a la situación actual.
En esa línea, sostuvo que el escenario podría modificarse cuando aparezca una alternativa viable.
“Y ahí sí podemos ser, podemos hablar de esa sustitución”, afirmó.
Mientras tanto, el legislador pidió evitar medidas que puedan afectar la capacidad productiva de los productores misioneros.
“Pero mientras tanto, no pongamos en riesgo el aparato productivo, no pongamos en riesgo la eficiencia del productor”, advirtió.
El glifosato como herramienta productiva
En otro tramo de la entrevista, Arjol buscó poner el foco en el carácter instrumental de los herbicidas dentro de la actividad agrícola.
“Porque los herbicidas, en el nombre de glifosato, no es más que una herramienta productiva”, sostuvo.
Para graficar su postura, utilizó una comparación con una actividad cotidiana.
“Es como un martillo para construir una casa”, afirmó.
De esta manera, el diputado provincial del Partido Libertario de Misiones insistió en que el debate sobre la Ley de Promoción de Bioinsumos debería contemplar tanto el desarrollo de nuevas alternativas como la realidad de los productores que actualmente dependen de determinadas herramientas para sostener sus niveles de productividad.
El planteo de Arjol apunta, así, a una legislación que promueva los bioinsumos, pero que al mismo tiempo permita al productor decidir qué herramienta utilizar dentro de aquellas alternativas habilitadas y respaldadas por los organismos correspondientes.
La discusión, según su posición, no debería centrarse en una elección absoluta entre bioinsumos y producción tradicional, sino en generar condiciones para que el sector productivo pueda incorporar nuevas tecnologías sin poner en riesgo su eficiencia, su competitividad y su acceso a los mercados internacionales.
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