Argentina volvió a escribir una página inolvidable en la historia del fútbol. En un clásico cargado de tensión, sufrimiento y emoción, el equipo de Lionel Scaloni derrotó 2-1 a Inglaterra en Atlanta con una remontada agónica y se clasificó a la final del Mundial 2026, donde buscará defender el título conquistado en Qatar 2022.
El conjunto argentino estuvo contra las cuerdas durante gran parte del complemento tras el gol de Anthony Gordon, pero reaccionó en el tramo final con el carácter que lo ha distinguido durante todo el ciclo Scaloni. Enzo Fernández, con un potente derechazo desde fuera del área a los 85 minutos, igualó el encuentro, mientras que Lautaro Martínez, de cabeza tras un preciso centro de Lionel Messi, selló el 2-1 a los 92 minutos para desatar el festejo albiceleste.
Con este triunfo, el vigente campeón del mundo disputará la gran final el próximo domingo 19 de julio frente a España, en el estadio de Nueva Jersey, con la posibilidad de conquistar el cuarto título mundial de su historia y convertirse en la primera selección en revalidar la corona desde Brasil en 1962.
Un clásico intenso desde el primer minuto

El encuentro comenzó con la intensidad propia de una rivalidad histórica. Antes de los cinco minutos ya había cruces, protestas y fuertes disputas en cada pelota. Inglaterra apostó a explotar el sector izquierdo con Jude Bellingham y Anthony Gordon, quienes fueron los principales generadores de peligro para el equipo dirigido por Thomas Tuchel.
La defensa argentina respondió con firmeza. Cristian Romero protagonizó un cruce decisivo sobre Bellingham, mientras que Leandro Paredes y Enzo Fernández ganaron varios duelos en la mitad de la cancha para sostener el equilibrio del equipo.
La ocasión más clara de la primera parte para Inglaterra llegó con un cabezazo de John Stones que pasó muy cerca del arco defendido por Emiliano Martínez, mientras que el "Dibu" también respondió con una gran intervención ante un tiro libre peligroso.
Del lado argentino, Messi dejó destellos de su calidad con una gran jugada individual y Enzo Fernández estuvo cerca de abrir el marcador con un remate desde media distancia que pasó junto al ángulo.
Inglaterra golpeó primero, pero Argentina reaccionó
En el inicio del segundo tiempo, Scaloni pidió mayor protagonismo con la pelota y Argentina salió decidida a buscar el partido. Sin embargo, a los 55 minutos, Inglaterra encontró la ventaja.
Tras un rechazo corto de la defensa argentina, Morgan Rogers envió un centro desde la derecha y Anthony Gordon anticipó a Nahuel Molina para establecer el 1-0.
La respuesta argentina fue inmediata. Giuliano Simeone desperdició una clara oportunidad de contraataque y, con el correr de los minutos, Scaloni movió el banco con los ingresos de Nicolás González, Rodrigo De Paul, Gonzalo Montiel, Nicolás Otamendi y posteriormente Lautaro Martínez, buscando mayor peso ofensivo.
Las situaciones comenzaron a multiplicarse. Alexis Mac Allister estrelló un cabezazo en el poste, Nicolás González exigió a Jordan Pickford y Messi estuvo cerca con un remate cruzado.
Enzo abrió el camino y Lautaro escribió el final soñado
Cuando el reloj marcaba los 85 minutos, Argentina encontró el premio a su insistencia. Enzo Fernández volvió a probar desde afuera del área y, tras un primer intento contenido por Pickford, sacó un derechazo cruzado imposible para el arquero inglés que significó el 1-1.
El empate renovó el impulso de la Albiceleste, que no se conformó y fue por más durante los nueve minutos adicionados.
A los 92, llegó la jugada que definió la clasificación. Lionel Messi levantó un centro preciso desde la izquierda y Lautaro Martínez apareció en el área para conectar un certero cabezazo que decretó el 2-1 definitivo y desató la celebración argentina.
La ilusión de una nueva estrella
Con otra remontada memorable, Argentina alcanzó una nueva final del mundo y quedó a un solo paso de una conquista histórica. El equipo de Scaloni buscará convertirse en el primer bicampeón mundial en más de seis décadas y sumar la cuarta estrella para el fútbol argentino.
El último desafío será este domingo 19 de julio, cuando enfrente a España en Nueva Jersey. Noventa minutos —o quizá algunos más— separan a la Albiceleste de otra página dorada en su historia.



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