La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso la prohibición del uso, distribución y comercialización de la pomada mentolada Mentisan, un ungüento de industria boliviana popularmente utilizado para aliviar resfríos, irritaciones de la piel y dolores musculares, entre otros usos.
La medida fue oficializada a través de la Disposición 128/2026, publicada en el Boletín Oficial, donde la ANMAT explicó que la Dirección de Gestión de Información Técnica no encontró la carpeta de inscripción correspondiente en el Registro de Especialidades Medicinales (REM) para este producto. Por esa razón, la entidad sanitaria determinó que no cuenta con registro sanitario válido en el país, lo que implica un potencial riesgo para los consumidores al desconocerse su procedencia y condiciones de elaboración.
Según los fundamentos de la disposición, Mentisan es comercializado como un remedio para múltiples dolencias: desde resfríos, catarros y picaduras de insectos, hasta irritaciones de la piel, heridas leves y dolores reumáticos, neurálgicos y de cabeza. Sin embargo, la falta de registro sanitario impide garantizar su seguridad y eficacia.
“Corresponde clasificarlo como un medicamento sin registro ante la autoridad sanitaria en la República Argentina, respecto del que se desconoce su procedencia, condiciones de elaboración y que por lo tanto representa un riesgo para la salud de los potenciales pacientes”, sostiene el texto oficial.
Ante esta situación, la ANMAT decidió prohibir todas las presentaciones y lotes de Mentisan en todo el territorio nacional, hasta tanto el fabricante cumpla con los requisitos exigidos para su autorización sanitaria. La medida también fue comunicada a las autoridades sanitarias jurisdiccionales para su inscripción y control.
El titular del organismo, Luis Eduardo Fontana, ratificó la prohibición y señaló que es una acción de protección de la salud pública, en línea con las facultades de la ANMAT para garantizar que todos los productos medicinales que se comercializan en el país cuenten con el registro obligatorio y cumplen con los estándares de calidad.