El empresario y ex presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), Carlos María Beigbeder, advirtió que los precios de los alimentos registraron aumentos de hasta un 20% en abril, mientras que los salarios continúan perdiendo poder adquisitivo. En diálogo con Radio UP, el dirigente aseguró que las listas de precios en las góndolas van por detrás de la inflación real, pero terminan trasladando los costos tarde o temprano.
Beigbeder explicó que no hay empresa que vaya a perder plata. «Si la inflación fue de 3 o el 4% tarde o temprano la lista de precios va a modificarse», sostuvo. Señaló que estructuralmente no es sencillo reajustar valores todos los meses, por lo que las empresas toman dos o tres meses para trasladar la inflación acumulada.
«Ya estamos en el cuarto mes, así que hemos tenido ya aumentos de precios. La inflación es mucho mejor que en el gobierno anterior, pero tampoco es tan baja. En el acumulado va más allá de los 12», detalló el empresario. Y lamentó que los sueldos no se ajustan al mismo ritmo, lo que provoca una pérdida constante de capacidad de compra.
Aumentos en alimentos y el impacto en el bolsillo de las familias
Según Beigbeder, los productos que no aumentaron en diciembre, como los aceites comestibles, registraron subas de hasta un 20% en abril. «Han subido los insumos de muchas empresas», explicó. En promedio, las listas de precios en alimentos tuvieron aumentos cercanos al 15% en el cuarto mes del año.
Consultado sobre el impacto del aumento de combustibles en el transporte y la distribución, el empresario fue preciso. «El combustible subió 10% y vos no podés aumentar el 10% sino un 3%», señaló. Aclaró que la relación no es lineal y que el traslado a precios es mucho menor al incremento original.
Alertan que el consumo no explota y la gente no llega a fin de mes
Beigbeder cuestionó las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre el consumo. «Basta darse una vuelta en el centro y te vas a dar cuenta que el consumo no está explotado. Si hay negocios que han cerrado, si hay empresas que se fundieron», afirmó.
El dirigente también rechazó la idea de que la gente ahorra para comprarse una moto en lugar de ir al supermercado. «La gente no come para comprarse una moto, es una imbecilidad», sentenció. Reconoció que el pasaje del colectivo está muy caro y que algunos prefieren comprarse una moto o tomar un moto Uber porque les resulta más barato.
«El último lujo que uno pierde es la comida. Pero después el resto de los rubros, empezás a chicar ahí locales», explicó Beigbeder. Y concluyó, «nuestro consumo no está bien, justamente porque a la gente no le alcanza».
Los programas Ahora, el analgésico para el bolsillo de los misioneros
Beigbeder destacó el rol de los programas Ahora como una herramienta clave para paliar la crisis. «Es un analgésico para el misionero que sirve. Por eso hablé antes de cuidar la tarjeta de crédito», afirmó. Explicó que no hay muchas otras herramientas que hoy puedan servir para financiar el consumo en la provincia.
El empresario cuestionó la falta de créditos blandos a nivel nacional. «Yo no escuché que el Banco Nación esté dando créditos a mansalva para que te compres la casa y dejes de pagar el alquiler», señaló. Y comparó, «lo importante sería decir, te doy un crédito con tasa subsidiada, con tasa barata, para que se reactive el consumo de ese lado». Pero concluyó, «no te van a poner más plata en el bolsillo, no hay créditos blandos. Chau, estamos en el horno».



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