El escenario actual del comercio muestra señales claras de desaceleración, con una caída en las ventas que preocupa al sector. A la espera de un cambio en las condiciones climáticas y económicas, los comerciantes intentan sostener la actividad en un contexto marcado por la inflación, el bajo consumo y la dificultad para equilibrar los costos.
En diálogo con Radio Up, Marcos Aumada, gerente comercial, explicó que la situación es compleja y que el principal desafío pasa por el control del gasto.
“Lastimosamente es bastante difícil, aun teniendo precauciones en el gasto, porque es lo que más nos hace declinar la balanza en contra”, señaló.
Uno de los factores que agrava el panorama es la demora en la llegada del invierno, lo que impacta directamente en la rotación de productos. Según detalló, gran parte de la mercadería está orientada a la temporada invernal, pero las altas temperaturas impiden una demanda sostenida. “Hoy nuestra mercadería está enfocada en la temporada invernal que está tardando en llegar. Tenemos temperaturas muy altas y no podemos satisfacer al cliente con lo poco que ha quedado de temporada”, indicó.
En ese sentido, el referente comercial remarcó que el cambio climático estacional será clave para revertir la situación.
“Esperemos que llegue pronto el clima que nos ayude a equilibrar la balanza, porque eso va a generar movimiento en el consumo”, agregó.

Al analizar los números, Aumada fue contundente: las ventas actuales están muy por debajo del año pasado. La combinación de inflación interanual y caída en el volumen vendido genera una brecha difícil de cubrir.
“Tenemos una inflación interanual del 30% y no hemos llegado a cubrir lo del año pasado. Estamos por debajo en un 15%, lo que implica casi un 40% que no estamos cubriendo”, explicó.
Frente a este escenario, las estrategias para sostener el negocio se enfocan en el análisis interno y en optimizar recursos. La gestión del personal, el manejo de stock y las opciones de pago aparecen como herramientas clave.
“Es mirar hacia adentro, trabajar con lo que tenemos y apoyarnos en las opciones de financiación que ofrecemos, además de la publicidad en radio e internet”, sostuvo.
Sin embargo, el problema de fondo sigue siendo la falta de demanda. El consumidor, según describió, mantiene una actitud cautelosa ante la incertidumbre económica.
“El público va a responder cuando tenga la necesidad real de comprar. Hoy el bolsillo está muy congelado”, afirmó.
En este contexto, el comercio depende de factores externos para recuperar dinamismo. “Hasta que no se descongele el bolsillo o no llegue el cambio de temporada, vamos a seguir viendo un movimiento muy tranquilo”, advirtió.
Por otro lado, consultado sobre el impacto del programa provincial conocido como el “reventón”, Aumada señaló que podría generar cierto alivio, aunque con limitaciones.
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“Puede ser beneficioso si se aprovechan los planes de pago y la financiación, pero no hay margen para grandes descuentos”, explicó.
En esa línea, aclaró que la política de precios se mantiene estable para preservar la confianza del cliente.
“No podemos bajar un 30% o 40% porque hay que ser leales. El cliente conoce nuestros precios”, indicó.
Finalmente, remarcó que la principal herramienta sigue siendo la financiación, que permite dar un respiro al consumidor al momento de comprar.
“Los planes de pago son hoy la herramienta más importante para sostener el consumo”, concluyó.
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