“El libro se volvió un lujo”, afirmó con crudeza Juan Manuel Pampín, presidente de la Cámara Argentina del Libro (CAL), en diálogo con el programa ''En el país de la Libertad'' emitido en Radio Up.
En un contexto económico que golpea el consumo cultural, las editoriales ven desplomarse las ventas y recortan tiradas, mientras el mercado se inunda de publicaciones importadas que llegan con precios y tecnologías imposibles de igualar.

Según Pampín, “cada vez se venden menos libros” y el consumo está en fuerte retracción. “Si la gente tiene problemas para pagar el alquiler o poner comida en la mesa, es lógico que un libro quede fuera de la lista de prioridades”, explicó. Esta situación impacta directamente en la producción: menos demanda, menos impresión.
Actualmente existen en el país alrededor de 350 editoriales comerciales activas, la mayoría pymes que no cuentan con la estructura ni los recursos para competir a nivel internacional. La exportación es casi nula, entre otras razones, por los elevados costos en dólares y la falta de apoyo estructural. “El tejido editorial argentino está compuesto mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas que no pueden enfrentar el volumen ni los precios de las grandes industrias del libro en el mundo”, sostuvo el titular de la CAL.
La autopublicación
En medio de la crisis, un fenómeno paralelo cobra fuerza: la autopublicación. Muchos autores eligen plataformas digitales como Amazon para editar y vender sus obras sin intermediarios. “No afecta directamente al sector comercial tradicional, pero es una tendencia que crece exponencialmente y que no podemos ignorar”, reconoció Pampín. De hecho, durante la pandemia, se vivió un boom inesperado en la producción literaria, que aún tiene efectos visibles.

“Queremos tener datos frescos esta misma semana. Nos permitirá ver con más precisión cómo están operando las editoriales y qué perspectivas hay para el resto del año”, adelantó Pampín.
A pesar del contexto, la Cámara Argentina del Libro estará presente en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se inaugura oficialmente mañana jueves.
Podrán encontrarlos en el pabellón verde, stand 821. “Seguimos apostando a la presencia, al encuentro y al valor simbólico de la industria editorial, aunque estemos atravesando un momento crítico”, cerró Pampín.



//



