El economista y director de estudinero.org, Nicolás Litvinoff, advirtió por préstamos que pueden alcanzar tasas de hasta 29.000% anual y planteó la necesidad de una intervención del Estado para modificar las condiciones del mercado crediticio y proteger a las personas con dificultades para afrontar sus deudas. El planteo fue realizado durante una entrevista con Splendid AM 990, donde cuestionó la idea de que se trata exclusivamente de un problema entre privados.
Litvinoff sostuvo que esa postura parte de una relación que no siempre se desarrolla en igualdad de condiciones. “No es un buen argumento. Para que el Estado no intervenga tendrían que ser dos privados interactuando en igualdad de condiciones y conocimiento”, afirmó.
Según explicó, la falta de educación financiera y el poco tiempo que muchas personas destinan a analizar las condiciones de un crédito pueden llevarlas a asumir compromisos difíciles de afrontar. En ese contexto, señaló que los niveles de morosidad terminan teniendo un impacto directo sobre la economía cotidiana de los hogares.
El economista planteó tres posibles formas de intervención estatal: una acción preventiva, medidas vinculadas con la situación actual y, finalmente, una modificación de las reglas que rigen el acceso al crédito.
Uno de los puntos que cuestionó fue el funcionamiento de algunas aplicaciones financieras, debido a los costos de los préstamos. Litvinoff señaló que en determinados casos las tasas llegan al 29.000% anual y calificó esas condiciones como “una verdadera locura” y “usureras”.
También marcó una diferencia con los mecanismos utilizados tradicionalmente por los bancos para evaluar a quienes solicitaban un préstamo. “Antes, para sacar un préstamo, tenías que presentar los papeles que te pedían, información en el banco, el recibo de sueldo, antigüedad, etcétera, y eso actuaba como un ‘filtro’ en donde a mucha gente no se lo otorgaban. Ahora te aparece un push-up en el celular o directamente te llega por mail que tenés un crédito aprobado por $500.000 o $1.000.000 sin ningún tipo de mecanismo previo”, advirtió.
Respecto del elevado costo financiero, explicó que las entidades buscan cubrirse frente al riesgo de incumplimiento. Según su razonamiento, si existe un 30% de morosidad, significa que aproximadamente una de cada tres personas que recibió un préstamo tiene dificultades para devolverlo.
Litvinoff también cuestionó la idea de que la inflación necesariamente terminará reduciendo el peso de las cuotas. “La gente todavía piensa, por ejemplo, que la inflación te va a comer las cuotas, cuando estamos en una caída, estamos en una ralentización de la inflación que hace que ya no sea para nada así, esa ecuación ya no existe más”, sostuvo.
El problema también alcanza a quienes ya se encuentran atrasados con sus pagos. El economista mencionó a casi 6 millones de personas con préstamos y niveles de mora superiores a 90 días y explicó cuáles deberían ser, a su criterio, los primeros pasos para ordenar la situación.
En primer lugar, recomendó establecer cuánto representa cada cuota dentro del ingreso mensual y organizar las obligaciones según el flujo de fondos disponible. Después, planteó la necesidad de interrumpir completamente el acceso a nuevo crédito, evitar nuevas compras en cuotas y no utilizar tarjetas para continuar pagando otras deudas.
“No queda otra que ordenar los números, las finanzas personales, de las deudas que tenemos. Muchas veces también conviene hablarlo con los familiares y explicar la situación, para cortar esa bola de nieve que se forma también con los intereses cuando todos se empiezan a gastar”, concluyó.



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