El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea comenzará a aplicarse de forma provisional a partir del 1° de mayo de 2026, marcando un hito histórico en las relaciones económicas entre ambos bloques. El tratado contempla la reducción y eliminación de aranceles en múltiples sectores, con el objetivo de impulsar el comercio bilateral y fomentar nuevas inversiones.
La entrada en vigencia de esta etapa inicial permitirá avanzar en la integración de un mercado que abarca a 27 países europeos y los cuatro miembros del Mercosur, consolidando una de las zonas comerciales más grandes del mundo.
Un mercado de escala global
El acuerdo proyecta la conformación de un espacio económico con más de 780 millones de consumidores y un volumen estimado de 22 billones de dólares, lo que representa una oportunidad estratégica tanto para Europa como para Sudamérica.
Entre sus principales beneficios, se destaca la reducción de costos en exportaciones, con la eliminación de aranceles que en algunos rubros superaban el 30%, lo que podría mejorar la competitividad de productos regionales en el mercado europeo.

Aplicación provisional y pasos pendientes
Si bien la aplicación comenzará en mayo, la entrada en vigor plena aún depende de la ratificación del Parlamento Europeo. En ese sentido, la Eurocámara aguarda el dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que deberá determinar si el acuerdo se ajusta a la normativa comunitaria vigente.
Mientras tanto, la implementación parcial permitirá comenzar a ejecutar algunos aspectos del tratado, especialmente en materia comercial.
Sectores clave y proyección económica
Analistas coinciden en que el acuerdo tendrá un impacto significativo en sectores estratégicos como:
- Agricultura
- Industria automotriz
- Manufactura
Se espera que el tratado genere nuevas oportunidades de inversión, dinamice el comercio internacional y fortalezca las cadenas de suministro, especialmente en lo que respecta a materias primas críticas.

Paso final de la Comisión Europea
El proceso para la aplicación provisional se completó luego de que la Comisión Europea enviara una “nota verbal” a Paraguay —país depositario de los tratados del Mercosur— confirmando el cumplimiento de los pasos administrativos necesarios.
Esta decisión se enmarca en lo resuelto por el Consejo de la Unión Europea el 9 de enero de 2026, que habilitó el inicio de esta nueva etapa en la relación entre ambos bloques.
Con este avance, el acuerdo Mercosur–UE comienza a tomar forma concreta, aunque su consolidación definitiva dependerá del aval político e institucional en Europa.



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