En el marco del primer aniversario del Acuerdo por la Educación, la investigadora del CONICET y doctora en Historia por la UBA, Romina de Luca, ofreció un diagnóstico crítico sobre los resultados alcanzados hasta el momento. En diálogo con Radio Up, De Luca —coordinadora del área de educación del Centro de Estudios e Investigación en Ciencias Sociales (CEIX) e integrante de Argentinos por la Educación— analizó los avances y desafíos del pacto firmado en 2024, que estableció diez prioridades clave para mejorar la educación argentina.
“En líneas generales, después de un año, tenemos más déficit que logros”, señaló la especialista, y agregó que esta situación refleja problemas estructurales del sistema educativo que vienen de décadas atrás.

Principales hallazgos: nivel inicial y primario
El acuerdo por la educación fijó objetivos concretos, como la universalización de las salas de 4 y 5 años, aunque el nivel inicial todavía muestra brechas significativas, especialmente en la sala de 3 años, con cobertura promedio nacional del 53%, y marcada variabilidad entre provincias.
En el nivel primario, la campaña de alfabetización —una de las iniciativas con mayor visibilidad— enfrenta desafíos debido a la ausencia de metas nacionales claras, lo que deja a las provincias como responsables principales de la implementación. Según De Luca, esta descentralización sin planificación compromete la efectividad del programa, ya que cada provincia diseña sus propias estrategias y objetivos, generando desigualdad educativa.
“En un país federal como Argentina, donde el 75% de la inversión educativa depende de las provincias, la falta de coordinación nacional termina limitando el alcance de estas políticas”, explicó.

Nivel secundario: deserción y rendimiento académico
El informe destaca una reducción de ocho puntos en la deserción escolar secundaria, pero De Luca advierte que esta aparente mejora podría estar vinculada a políticas de promoción automática más que a avances reales en el aprendizaje.
Los datos de las pruebas Aprender 2024 muestran que 40% de los estudiantes terminan la secundaria con nivel de lectura por debajo del básico, y más del 80% presentan desempeño insuficiente en matemáticas. La especialista subraya que esta realidad refleja problemas que se arrastran desde niveles iniciales y primarios, y que requieren soluciones integrales:
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Mayor acompañamiento docente, con estrategias pedagógicas personalizadas.
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Refuerzo en equipos de orientación escolar para detectar dificultades tempranas.
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Políticas que consideren las condiciones de vida de los estudiantes, incluyendo pobreza, trabajo infantil, maternidad y paternidad adolescente.
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Expansión de jornada completa y mejora de infraestructura escolar.
“Si una niña o un niño no aprende a leer en tiempo y forma, ese déficit se arrastra a lo largo de toda la escolarización. No podemos patear el problema hacia adelante”, alertó De Luca.
Desafíos estructurales: inversión y condiciones laborales
Entre los puntos críticos señalados, se destacan la falta de inversión sostenida en educación, la caída del presupuesto en relación al PBI, la infraestructura insuficiente y la situación laboral precaria de los docentes, una profesión históricamente subvalorada y feminizada, con salarios bajos que impactan directamente en la calidad educativa.
Además, el cumplimiento de leyes como la de jornada extendida y financiamiento educativo sigue siendo parcial, lo que limita la implementación efectiva de los objetivos del acuerdo.
Un acuerdo con letra, pero sin acción
Romina de Luca reconoce que la fijación de 10 prioridades educativas es un paso positivo y que la labor de Argentinos por la Educación, que consultó a más de 200 expertos, es valiosa para visibilizar la agenda educativa. Sin embargo, el balance del primer año muestra que los problemas estructurales y la falta de planificación nacional siguen siendo los principales obstáculos para mejorar el sistema educativo argentino.
“El pacto educativo es saludable en su intención, pero si los acuerdos se convierten en letra muerta, no lograremos que cada estudiante tenga acceso a aprendizajes significativos y a una educación de calidad”, concluyó De Luca.
Avances y deudas en el primer año del pacto educativo
Epígrafe sugerido: El monitoreo anual de Argentinos por la Educación muestra mejoras en cobertura de nivel inicial y alfabetización, pero alerta sobre trayectorias de secundaria, calidad de aprendizaje y condiciones docentes.
A un año de la firma del Acuerdo por la Educación, Argentinos por la Educación presentó su informe anual que mide el progreso de las 10 prioridades educativas pactadas en 2024. El documento evidencia avances importantes, pero también deja en evidencia deudas estructurales que el sistema educativo argentino aún debe enfrentar.
Según el estudio, ampliar la cobertura de la sala de 3 años, mejorar los niveles de alfabetización en los primeros años de primaria y garantizar que los estudiantes concluyan la educación secundaria en tiempo y forma son los desafíos centrales para lograr un sistema educativo más equitativo y de calidad.
Avances en nivel inicial y alfabetización
El informe destaca que, en el nivel inicial, se consolidó el acceso a las salas obligatorias: la cobertura llega al 91,2% en sala de 4 años y al 97,3% en sala de 5 años. Sin embargo, la sala de 3 años aún alcanza apenas el 53,7%, dejando un margen importante de mejora. La meta nacional para 2030 es llegar al 100% de cobertura en salas de 3, 4 y 5 años, un objetivo que requerirá nuevas construcciones y reconversión de jardines, así como redistribución o contratación de docentes, todo en un contexto de baja natalidad que plantea interrogantes sobre los caminos más eficientes para alcanzar estas metas.
En cuanto a la alfabetización, la priorización de la política educativa es un punto positivo. Sin embargo, el informe subraya que los avances no se traducen aún en la mejora de los aprendizajes en niveles posteriores, especialmente en primaria y secundaria, donde la calidad educativa sigue siendo un desafío estructural.

Condiciones laborales y reconocimiento docente
El Índice Global de Estatus Docente, que mide la valoración social y profesional de los maestros, ubica a Argentina en el puesto 31 de 35 países, con un puntaje de 23,6 sobre 100, por debajo de la media internacional. Esto refleja un bajo reconocimiento social y profesional.
El informe resalta además que 3 de cada 10 docentes de primaria trabajan en más de una escuela, cifra muy superior al promedio de América Latina (11,4%). Argentina también presenta la mayor feminización de la docencia, con 9 de cada 10 maestros de primaria mujeres, y un alto porcentaje complementa sus ingresos con otras actividades remuneradas.
Respecto a la formación docente, los maestros solicitan capacitación adicional en alfabetización, educación inclusiva y tecnología. Los datos del operativo Aprender 2023 muestran que el 97% de los docentes realiza capacitaciones después de recibirse, con énfasis en Pedagogía, Lengua y Matemática, y que 3 de cada 10 continúan sus estudios con postítulos, diplomaturas y otras opciones académicas.
Problemas de planificación y empleabilidad
El informe sobre institutos de formación docente evidencia dos problemas críticos que afectan al sistema educativo y al contexto socioeconómico:
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Falta de planificación: pese a que la matrícula de alumnos disminuye por la baja natalidad, se siguen creando institutos de formación docente en varias provincias, aumentando la cantidad de egresados. Por ejemplo, en San Luis se crearon un 67% más de institutos y en Chaco, un 35%.
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Empleabilidad docente: en los últimos 10 años, la cantidad de egresados aumentó un 54%, mientras que la matrícula estudiantil caerá un 31%. Esta desproporción genera presión sobre los salarios y la inserción laboral de los docentes.
Según Argentinos por la Educación, esta combinación de alta planta docente y menor cantidad de alumnos afecta directamente al salario, la estabilidad laboral y la calidad educativa, y requiere medidas de planificación estratégica a nivel nacional.

Conclusión: avances parciales y desafíos pendientes
El monitoreo anual muestra que el Acuerdo por la Educación ha logrado avances en cobertura y priorización de la alfabetización, pero persisten deudas en trayectorias de secundaria, calidad de los aprendizajes y condiciones laborales de los docentes. Para cumplir con las metas del pacto educativo hacia 2030 será necesario incrementar la inversión, planificar estratégicamente la formación docente y garantizar acompañamiento integral a estudiantes y escuelas.
Argentinos por la Educación insiste en que sin planificación y recursos adecuados, los acuerdos educativos corren el riesgo de quedar en letra muerta, mientras que los desafíos estructurales del sistema continúan afectando a millones de estudiantes y docentes en todo el país.
¿Qué hay detrás de un estudiante que se siente sólo o discriminado?
Una escuela funciona de distintas maneras. Es un espacio para aprender pero también es lugar de referencia y de pertenencia para muchísimos chicos. Básicamente es un lugar donde construimos comunidad, nos… pic.twitter.com/oIw8XX0Co6
— Argentinos por la Educación (@ArgxEdu) July 24, 2025



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