María Teresa Gómez Mosele asegura estar atrapada en una situación de abuso, desamparo institucional y vínculos políticos en Corpus. Denuncia que su propiedad fue usurpada por el exintendente Orlando “Negro” Rostán, quien, según relata, se niega a abandonar la vivienda que le pertenece por herencia.
"Mi padre falleció en 2010 y yo soy la única heredera. Soy hija única. Mi madre murió cuando tenía diez años. Vine a Corpus a poner en orden los documentos y abrir la sucesión, pero me trancaron en todas las oficinas”, contó María Teresa, en diálogo con Radio Up.
https://soundcloud.com/radioup-671297760/maria-teresa-gomez-mosele-propietaria-terreno-usurpado-corpusA pesar de tener el título de propiedad del inmueble que pertenecía a su padre, dice haber enfrentado obstáculos sistemáticos. “Mi padre era un hombre muy honesto, pagó toda la vida los impuestos. Yo tengo cómo probar que la casa es mía”, afirma.
Amenazas, enfermedad y abandono
Luego de instalarse en la vivienda, según su testimonio, fue amenazada a mano armada. “Me dijeron que resolviera por las buenas o me iban a sacar con escopeta. Yo tenía una hija chica y agarré y me fui a Brasil, donde tengo casa propia”. La situación personal no era menor: su expareja había fallecido de cáncer y ella también estaba atravesando un tratamiento contra el cáncer gástrico.
Antes de irse, dejó la casa al cuidado de un hombre que creyó era su primo, Arcángel Suárez. “No me tuve en consideración. Él le entregó mi casa a Orlando Rostán, que en ese momento estaba en campaña para ser intendente”. A partir de ese momento, asegura, perdió el control sobre su propiedad.
“Dijo que yo había muerto y le doné la casa”
Cuando intentó recuperar su vivienda, Rostán se negó a desalojarla. “Dice que no va a salir. Primero fue diciendo en la plaza que yo había muerto y que le doné la casa. Después, cuando volví y el pueblo vio que estaba bien viva, dijo que pagaba alquiler”, narra con indignación.
Hace más de una semana que María Teresa está en Corpus intentando recuperar su vivienda. “Le di cinco días para que se fuera, pero no quiere salir. Me manda a decir que no va a salir. Estoy en la casa de una amiga, pidiendo socorro”, afirma.
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“Todos son parientes del intendente”
Uno de los aspectos más graves que denuncia es la falta de actuación judicial. “La jueza Daniela Pelinski, que hoy es jueza de Corpus, fue mi primera abogada. Está al tanto de que esa casa es mía. Pero no me atienden. La jueza es prima del intendente, uno es de la policía, el otro es primo del intendente. Es como si hubiera un combinado”.
Según ella, el temor se ha instalado también en la comunidad: “La gente me dice ‘cuídese señora, estas personas son peligrosas’. Y realmente lo son. Un exintendente que invade una casa ajena y dice que no va a salir, ¿qué se puede esperar?”.
La justicia que no llega
A pesar de contar con documentación, aún no inició una causa penal. “Estoy haciendo grabaciones y las subo a Facebook e Instagram. Pero me dijeron que si no hay una denuncia formal, no se puede iniciar el desalojo”. Explica que su intención inicial fue llegar a un acuerdo. “Nos criamos juntos. La madre de él fue mi maestra. Traté de resolver por las buenas. Pero ahora voy a tener que ir con los penales”.
Con la sucesión aún trabada, María Teresa asegura que continuará su lucha: “Yo no me voy a intimidar. Si algo me pasa, ya saben quiénes fueron. Por lo visto, es una mafia”, cierra.



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