El cáncer de pulmón también afecta a personas que nunca consumieron tabaco. El tema volvió a cobrar relevancia tras el diagnóstico del papa León XIV, quien fue operado para extirpar un adenocarcinoma, uno de los tipos más frecuentes de esta enfermedad.
Entre los principales factores de riesgo para los no fumadores se encuentran la exposición al humo de segunda mano, el radón, la contaminación del aire, el amianto y los antecedentes familiares de cáncer a edades tempranas.

Los especialistas advierten que, al no presentar antecedentes de tabaquismo, estas personas pueden recibir un diagnóstico tardío, ya que tanto los pacientes como los médicos suelen asociar la enfermedad principalmente con el consumo de cigarrillos.
Las investigaciones también identificaron diferencias según el sexo y la ascendencia. En particular, el cáncer de pulmón en personas que nunca fumaron se registra con mayor frecuencia en mujeres y en personas de ascendencia asiática oriental.

Si bien la detección temprana continúa siendo un desafío, los avances en el estudio de las alteraciones genéticas de los tumores permiten desarrollar tratamientos dirigidos a mutaciones específicas, con nuevas alternativas terapéuticas para determinados pacientes.

Los especialistas destacan la importancia de reconocer los factores de riesgo y prestar atención a síntomas persistentes, como la tos que no mejora, para favorecer la consulta médica oportuna.







