María Victoria Caillava declaró este miércoles en el juicio por la desaparición de Loan Peña y negó cualquier participación en la sustracción del niño. Durante su exposición, sostuvo que nunca tuvo a Loan en sus vehículos y reconstruyó lo ocurrido el día del almuerzo en la casa de su abuela, Catalina Peña.
Caillava explicó que llegó al paraje Algarrobal junto a su esposo, Carlos Pérez, y que permanecieron en el lugar hasta después del almuerzo. Según su versión, se retiraron en la camioneta y no realizaron ninguna parada durante el trayecto. También aseguró que recién tomó conocimiento de la desaparición cuando recibió un llamado de la abuela de Loan.

La acusada también se refirió a las pericias realizadas sobre los vehículos de la pareja, luego de que los perros detectaran rastros odorológicos compatibles con Loan en la camioneta Ranger y el Ford Ka utilizado para viajar a Chaco.
En ese punto, Caillava vinculó sus temores con las denuncias que, según relató, había realizado sobre la venta de drogas en 9 de Julio. Sostuvo que colaboraba con investigadores y que había informado sobre distintos lugares donde se comercializaban estupefacientes, por lo que temía que pudieran colocar pruebas en sus vehículos.

Por ese motivo, explicó que junto a Pérez decidieron poner los vehículos bajo custodia policial y cuestionó el accionar del entonces comisario Walter Maciel. Caillava consideró que haber entregado los automóviles a la comisaría fue un error y planteó dudas sobre lo ocurrido posteriormente con esos vehículos.
La declaración de Caillava se produjo luego de que ya prestaran declaración Laudelina Peña, Antonio Benítez y Walter Maciel. Durante la jornada también fueron convocados integrantes de la Policía Federal Argentina para declarar ante el tribunal.







