El economista Daniel Maceira, investigador del CONICET y director del MBA en Salud de la Universidad de San Andrés, advirtió que el sistema de salud argentino atraviesa una encrucijada por el aumento de costos, la caída del empleo formal y el crecimiento del gasto de bolsillo. En la previa del encuentro "Estructura y Perspectivas del Sistema de Salud Argentino", que se realiza en Posadas, el especialista explicó que la baja de la inflación permitió mejorar la gestión, pero no alcanzó para compensar el impacto de la crisis.
Maceira señaló que la caída del empleo formal afecta directamente el financiamiento del sistema, ya que más del 50% se sostiene con aportes y contribuciones de los salarios. "Si el empleo formal cae, la cobertura de esos subsistemas cae y la gente termina acudiendo al sistema público como primera fuente de atención", afirmó el especialista. Esta situación genera una mayor presión sobre los hospitales públicos, que reciben a una población que antes no acudía a ellos.
El gasto de bolsillo, la cara más visible de la crisis
El economista precisó que el gasto de bolsillo de las familias aumentó en los últimos años como consecuencia de la falta de recursos en los otros sectores del sistema. "Cayó un 10% en forma pareja entre todos los sectores, hablando del sector público, la seguridad social y las obras sociales, lo que subió fue el gasto de bolsillo", sostuvo Maceira. Y agregó que este fenómeno genera resultados más inequitativos, porque las familias deben pagar directamente una parte mayor de la que solían cubrir.
Maceira aclaró que el gasto de bolsillo no se limita a los tratamientos, sino que también incluye medicamentos y copagos que han aumentado en algunas provincias y subsectores. "Esto afecta directamente a las familias", remarcó el especialista, y advirtió que la situación se vuelve especialmente problemática cuando los tratamientos son de alto costo y las familias no pueden afrontarlos.
El sistema público, bajo presión
El investigador explicó que, a igual presupuesto, el sistema público debe atender a más personas, lo que genera demoras y listas de espera. "Vas a un hospital o a una sala y te encontrás con que tenés que esperar más para que te atiendan", describió Maceira, y señaló que esa situación puede llevar a que la gente demore en acudir o directamente no lo haga, lo que también es complejo en cualquier sistema de salud.
Maceira destacó que el sistema público hace lo mejor por cubrir a la población, pero que la falta de recursos y el aumento de la demanda generan un escenario difícil de sostener. La conferencia de prensa se realizó en la previa del encuentro que se desarrollará en el Hotel Urbano y que contará con la participación de especialistas y referentes del sector.
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Conclusión: La crisis económica nacional impacta de lleno en el sistema de salud argentino, con una caída del gasto en todos los subsectores, un aumento del gasto de bolsillo de las familias y una mayor presión sobre el sistema público, que debe atender a más personas con los mismos recursos. El desafío, según Maceira, es encontrar mecanismos que permitan sostener las obras sociales y garantizar el acceso a la salud en un contexto de caída del empleo formal y aumento de costos.









