El secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, confirmó que Washington cuenta con sistemas de “control espacial” en órbita capaces de defender a las fuerzas estadounidenses. No se dieron detalles sobre el tipo de armamento, la cantidad de dispositivos ni desde cuándo se encuentran operativos.
Estados Unidos reconoció por primera vez de manera pública que mantiene armas de control espacial desplegadas en órbita, en un anuncio que evidencia la creciente militarización del espacio y la preparación de Washington frente al desarrollo de capacidades militares de otras potencias.
La confirmación estuvo a cargo del secretario de la Fuerza Aérea estadounidense, Troy Meink, durante la conferencia anual Air, Space and Cyber, realizada en National Harbor, Maryland.
“Estados Unidos cuenta actualmente con armas de control espacial en órbita capaces de defender a la fuerza conjunta”, afirmó el funcionario durante su intervención.
Sin embargo, Meink evitó brindar detalles sobre las características de estos sistemas. Tampoco precisó cuántas armas se encuentran desplegadas, qué capacidades poseen ni desde cuándo están operativas.
La competencia con China y Rusia
La Fuerza Espacial de Estados Unidos considera que China incorporó capacidades espaciales y contraespaciales como parte de su proceso de modernización militar.
Rusia, por su parte, también ha desarrollado capacidades destinadas a operar en el ámbito espacial y contempla ese entorno como un potencial escenario de conflicto.
En este contexto, Washington busca ampliar sus recursos para detectar y responder ante posibles amenazas contra sus satélites y otros sistemas estratégicos desplegados fuera de la atmósfera.
El reconocimiento de Meink representa un cambio significativo respecto de la tradicional política estadounidense de mantener bajo reserva buena parte de las capacidades ofensivas y defensivas vinculadas al espacio.
Paralelamente, el Gobierno estadounidense trabaja en el desarrollo de un programa de interceptores con base espacial y de una nueva constelación de satélites destinada a detectar y seguir objetivos móviles desde la órbita.
Según Meink, los primeros lanzamientos de esa constelación están previstos para comenzar durante septiembre, aunque el funcionario tampoco ofreció detalles técnicos sobre sus características o capacidades.
La combinación de estos proyectos con el reconocimiento de armas de control espacial en órbita refleja la creciente importancia estratégica que las principales potencias militares le asignan al espacio.
La posibilidad de proteger los activos estadounidenses en órbita y, al mismo tiempo, contar con capacidades para responder frente a sistemas enemigos se convirtió en uno de los principales ejes de la planificación militar de Washington.



//



