En el marco del cierre de la 46ª edición de la Fiesta Nacional del Inmigrante, el móvil de exteriores de Radio Up recorrió el Parque de las Naciones y dialogó con representantes de distintas colectividades para conocer el balance de una nueva edición del tradicional evento obereño.
La presidenta de la Federación de Colectividades, Marta Wieremiey de Motta, calificó como “muy positivo” el balance de la fiesta y destacó la respuesta del público durante las distintas jornadas: “Un balance muy positivo, la gente pudo disfrutar de todo lo que veníamos preparando para esta edición de la Fiesta Nacional del Inmigrante”, expresó.
Wieremiey de Motta señaló además que tanto la feria comercial como las colectividades realizaron mejoras que tuvieron una buena recepción entre los visitantes. En ese sentido, reconoció que “se notó un poquito la situación económica”, aunque remarcó que el público “no dejaron de venir y de recorrer, disfrutar de todo lo que por ahí pudimos mostrarles”.

Respecto de las jornadas con mayor concurrencia, mencionó al jueves, domingo, lunes, martes y también la noche de Turf, que convocó a visitantes de distintos puntos de Misiones y de otras provincias: “Muy bueno fue lo de Turf, que por lo menos vimos gente de distintos puntos de la provincia y de otras provincias que también han venido para poder compartir la música de él”, sostuvo.
La presidenta de la Federación también puso en valor el objetivo de mantener los costos de ingreso para favorecer la participación familiar: “Nuestro objetivo justamente era mantener los costos de entrada para que las familias puedan venir a compartir las alegrías, los sabores, los aromas, todo lo que trajeron nuestros abuelos inmigrantes”.

Cultura, gastronomía y tradición
Por su parte, Yuliana Weiss, integrante de la Colectividad Nórdica, también realizó un balance positivo de la edición 46. Destacó la presencia de turistas y visitantes de diferentes puntos del país, tanto en la propuesta gastronómica como en las actividades culturales: “La verdad que muy productivo nuestra casa, bueno, como todos los años en realidad, todos los días tuvimos mucho público, muchos turistas, nos visitó gente de todo el país”, señaló.
Weiss destacó además la incorporación y el protagonismo del espacio dedicado a los vikingos, que despertó un particular interés entre los visitantes: “Este año incluimos un poco más lo que es el área de los vikingos”, explicó, y agregó que “mucha gente se acercó a ver a los vikingos, a visitar nuestra casa, a conocerlos”.

También consideró que las condiciones climáticas fueron un punto a favor durante esta edición, aunque señaló que la colectividad cuenta con propuestas pensadas para recibir al público incluso en jornadas de frío o lluvia.
Al hablar de lo que representa la Fiesta Nacional del Inmigrante en su vida, Weiss fue contundente: “Es unión, es cultura, es tradición, es amor, me encanta, es, como te digo, parte de mi vida”.
La identidad como eje de la colectividad ucraniana
Desde la Colectividad Ucraniana, Tatiana Poplawski también destacó el balance de la edición 46 y el acompañamiento del público: “Como colectividad estamos muy contentos por el clima que nos acompañó, la gente que nos vino a visitar y nuestro ballet se lució mucho este año también porque está festejando su 45 aniversario”, manifestó.
Poplawski resaltó además el trabajo realizado junto a la comisión y los colaboradores de cocina y calificó la edición como “un año muy productivo”.

La representante de la colectividad ucraniana también recordó un momento especial vivido durante la noche de Turf, relacionado con la historia de su ballet y el vínculo con el artista.
Según explicó, en 2004, durante una visita de Turf a la Fiesta Nacional del Inmigrante, el ballet de la colectividad tuvo la oportunidad de participar en la filmación de un videoclip. Durante la reciente presentación, Joaquín se acordó de aquella experiencia y realizó una invitación para que integrantes del ballet acompañaran al grupo.
Consultada sobre el significado personal de la celebración, Poplawski resumió: “La fiesta nacional del inmigrante para mí es identidad, es cultura, son mis abuelos, es familia”.

Las tres representantes coincidieron, desde sus respectivas colectividades, en destacar el valor cultural, familiar y afectivo de una fiesta que cada año reúne a visitantes de distintos puntos del país alrededor de la gastronomía, la música, las danzas y las tradiciones heredadas de los inmigrantes.
Con la última jornada por delante, las colectividades se preparan para despedir una nueva edición de la Fiesta Nacional del Inmigrante, con la expectativa de recibir nuevamente al público y cerrar diez días de celebración en el Parque de las Naciones.



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