Meta presentó Muse AI, un nuevo asistente de inteligencia artificial que busca ir más allá de las respuestas conversacionales para realizar acciones en distintas aplicaciones y servicios en representación del usuario.
Para utilizar estas funciones, las personas deberán otorgar permisos específicos para cada aplicación o servicio que quieran vincular. De esta manera, Muse podrá intervenir en diferentes plataformas, aunque con un esquema de autorizaciones que amplía el nivel de acceso necesario frente a otros servicios de la compañía.

Muse AI puede continuar trabajando en segundo plano
Una de las principales características del nuevo asistente es su capacidad para seguir ejecutando tareas en segundo plano incluso después de que el usuario cierre la aplicación. Cuando necesita una autorización adicional o identifica una acción que requiere validación, Muse envía una notificación para que la persona pueda aprobarla.
El sistema también está diseñado para utilizar información obtenida de las conversaciones con el objetivo de anticiparse a determinadas necesidades del usuario, sin que sea necesario formular una solicitud específica en cada oportunidad.
Una máquina virtual para proteger los datos
Muse AI funciona sobre el modelo de inteligencia artificial Muse Spark y utiliza una infraestructura denominada Muse Secure VM, una máquina virtual diseñada para aislar la información del usuario del resto de los sistemas de Meta.
Según la compañía, este aislamiento también alcanza al sistema publicitario, con el objetivo de separar los datos utilizados por el asistente de la infraestructura destinada a la publicidad.

Sentinel administra contraseñas y métodos de pago
El ecosistema incorpora además un agente denominado Sentinel, que funciona de manera paralela para administrar información sensible relacionada con contraseñas y métodos de pago.
Esta función adquiere especial relevancia debido a que Muse puede intervenir en tareas que involucran operaciones y servicios externos, por lo que la gestión de las credenciales y los datos financieros requiere mecanismos específicos de protección.
Muse tendrá una modalidad gratuita y planes pagos
El nuevo asistente no tendrá un esquema completamente gratuito. Meta prevé que la mayoría de los usuarios pueda acceder a Muse sin costo, aunque las tareas de mayor complejidad estarán sujetas a pago.
La compañía contempla dos alternativas adicionales: Power, con un precio de US$20 mensuales, y Maximum, por US$100 al mes. La estrategia apunta a mantener un nivel de acceso gratuito para la mayoría de las personas y reservar las capacidades más avanzadas para los planes pagos.
La diferencia entre Meta AI y Muse AI
Mientras Meta AI está principalmente orientado a la interacción conversacional dentro del ecosistema de la compañía, Muse AI busca avanzar hacia un modelo de agente autónomo capaz de ejecutar acciones.
La diferencia central está en que Muse no se limita a responder consultas: puede intervenir en aplicaciones y servicios autorizados, realizar trámites digitales y completar determinadas tareas en nombre del usuario, con la posibilidad de solicitar aprobación cuando la acción lo requiera.
Un nuevo modelo de interacción con la inteligencia artificial
El desarrollo de Muse AI refleja el avance hacia agentes de inteligencia artificial capaces de ejecutar acciones de manera autónoma. En lugar de limitarse a generar respuestas o brindar información, este tipo de herramientas busca intervenir directamente en procesos digitales que hasta ahora requerían la participación del usuario en cada etapa.
El sistema también plantea nuevos desafíos vinculados con la privacidad, la seguridad y el control de los datos personales. La posibilidad de acceder a distintas aplicaciones, administrar credenciales y participar en operaciones que involucran pagos hace que los permisos otorgados por cada usuario sean un aspecto central para determinar el alcance de las acciones que podrá realizar el asistente.



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