La industria del cuero perdió 26.851 puestos de trabajo formales entre diciembre de 2023 y mediados de 2026, según datos del Sindicato de Empleados, Capataces y Encargados de la Industria del Cuero, en el marco de las políticas económicas implementadas por el gobierno de Javier Milei desde su llegada a la Presidencia, con especial impacto en la provincia de Buenos Aires, donde la contracción de la actividad manufacturera redujo la capacidad productiva del sector en alrededor de un cuarto y profundizó la crisis de curtiembres, plantas de procesamiento y confección, con el objetivo señalado por el gremio de avanzar hacia un modelo de desindustrialización.
El escenario afecta de manera directa a los trabajadores de la industria del cuero, que enfrentan una caída sostenida de la actividad y niveles de operatividad que el sector considera históricamente bajos.
El titular del gremio, Marcelo Cappiello, cuestionó las consecuencias de las políticas económicas aplicadas por el Gobierno nacional y vinculó la situación laboral con la contracción de la industria manufacturera argentina.
Según el relevamiento sindical, los sectores de textil, confección, cuero y calzado acumularon la pérdida de 26.851 empleos registrados entre diciembre de 2023 y mediados de 2026.
A esta pérdida de puestos de trabajo se suma una reducción de aproximadamente un cuarto de la capacidad productiva de la industria del cuero.
Caída de la producción
La actividad del rubro registró además un retroceso superior al 24% en la producción durante el primer semestre de 2026, en comparación con los registros anteriores.
Las curtiembres, las plantas de procesamiento y las unidades vinculadas con la confección trabajan actualmente con niveles de utilización considerablemente inferiores a los históricos.
Para el dirigente sindical, la situación no constituye un efecto aislado de la coyuntura, sino que forma parte de un proceso más amplio de deterioro industrial.
“Este modelo económico es un modelo para desindustrializar”, sostuvo Cappiello, quien también afirmó que la gestión nacional apunta a una “eliminación casi total de la industria nacional”.
Desde la perspectiva del gremio, la reducción de la actividad manufacturera responde a decisiones económicas que afectan tanto el mercado interno como las condiciones de producción de las empresas.
Críticas al Gobierno nacional
Cappiello también cuestionó las declaraciones de funcionarios nacionales vinculadas con el futuro de la producción argentina.
En particular, apuntó contra el ministro de Economía, Luis Caputo, y criticó el enfoque oficial sobre la industria nacional y la pérdida de puestos laborales.
El dirigente sostuvo que las políticas implementadas por el Gobierno generan consecuencias negativas sobre los trabajadores argentinos y cuestionó la defensa oficial de conceptos vinculados con la llamada “destrucción creativa”.
Para el referente gremial, el resultado de las elecciones de 2023 significó “un golpe feroz para toda la sociedad argentina”, con un impacto que también alcanzó al movimiento obrero.
Menor demanda y mayores costos
El deterioro de la industria del cuero se desarrolla en paralelo con un escenario de endeudamiento y reducción de los márgenes de rentabilidad en el conjunto de la industria manufacturera.
Entre los principales factores señalados aparecen la falta de demanda interna y el incremento de los costos de operación.
Esta combinación genera mayores dificultades para sostener los niveles de producción y, al mismo tiempo, aumenta la presión sobre las empresas que necesitan afrontar salarios, impuestos, proveedores y servicios.
Un relevamiento de Indicadores Industriales y Expectativas de la Unión Industrial Argentina (UIA) mostró que el 47,6% de las empresas encuestadas en julio tuvo inconvenientes para afrontar al menos una obligación.
Las dificultades financieras alcanzaron distintos compromisos empresariales, entre ellos el pago de salarios, impuestos, proveedores y facturas de servicios públicos.
El dato expone un escenario de tensión que trasciende al sector del cuero y alcanza a distintas ramas de la industria manufacturera nacional.
Cuestionamientos al sector empresario
Cappiello también dirigió críticas hacia sectores empresarios por la falta de respaldo a iniciativas orientadas al desarrollo productivo.
El dirigente cuestionó particularmente el comportamiento de sectores patronales y vinculó sus decisiones políticas con el actual escenario de contracción industrial.
“Es parte del antiperonismo visceral que tienen los sectores empresarios”, afirmó el titular del sindicato, al cuestionar que algunos grupos económicos hayan respaldado políticas que, según su análisis, terminan afectando a la propia industria.
En este contexto, el gremio advierte que la combinación de menor producción, pérdida de empleos, caída de la demanda y aumento de costos profundiza la crisis de las actividades vinculadas con el cuero.
El desafío de los trabajadores informales
El impacto de la crisis también alcanza a trabajadores que permanecen fuera de las estructuras tradicionales del empleo registrado.
Cappiello analizó la situación de los monotributistas, trabajadores independientes y trabajadores de aplicaciones, sectores que no cuentan con los mismos mecanismos de representación sindical que los trabajadores formales.
Para el dirigente, uno de los principales desafíos del movimiento obrero consiste en encontrar mecanismos para incorporar a esos trabajadores al sistema de representación laboral.
“El gran desafío es cómo integrar a ese sector que no está sindicalizado”, concluyó Cappiello.
El panorama configura así un escenario complejo para la industria del cuero, con una fuerte pérdida de empleo registrado, una marcada contracción productiva y dificultades financieras que atraviesan a buena parte de la industria argentina.
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