El aumento de la morosidad comienza a convertirse en una de las señales de alerta sobre la economía de las familias argentinas. A junio de 2026, el 17,5% del dinero prestado a personas físicas presenta irregularidades de pago, mientras que el 26,1% de los deudores tiene al menos un saldo en mora. En Misiones, ambos indicadores se encuentran por encima del promedio nacional.
Los datos forman parte del Monitor Mensual de Crédito a las Familias elaborado por EcoGo y la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral, a partir de información de la Central de Deudores del Banco Central, INDEC y CEPAL.
Uno de los responsables del trabajo, Martín Masci, economista, profesor asociado e investigador de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral, explicó en el programa “Arriba la radio”, por Radio Up, que el deterioro no apareció en los últimos meses sino que forma parte de un proceso más extenso. “El crecimiento de esa mora agregada por monto, que a hoy asciende a 17,5%, eso es un poco más de uno de cada seis pesos prestados en crédito, está teniendo alguna dificultad de pago”, señaló Masci.
Y precisó: “Viene en crecimiento en los últimos 20 meses. O sea, desde finales de 2024. Ese crecimiento es un crecimiento paulatino”.

Misiones: 30,3% de los deudores registra mora
La radiografía provincial muestra una situación particularmente sensible para Misiones. En junio, la mora por monto alcanzó el 18,9% del crédito informado en la provincia, 1,4 puntos porcentuales por encima del promedio nacional del 17,5%.
En apenas un mes, el indicador misionero aumentó 0,4 puntos porcentuales, mientras que frente a junio de 2025 el incremento alcanzó los 10,8 puntos porcentuales.
Pero hay otro dato que permite dimensionar el fenómeno desde la cantidad de personas afectadas: el 30,3% de los deudores de Misiones registra al menos un saldo irregular. Eso implica que prácticamente tres de cada diez personas con deuda relevadas por el informe presentan algún nivel de mora. En términos interanuales, este indicador aumentó 9,8 puntos porcentuales.
El estudio considera como mora por monto al saldo ubicado en las situaciones 3, 4, 5 y 11 informadas al Banco Central. Masci explicó durante la entrevista que se trata de incumplimientos que alcanzan los 90 días o más.

El crédito misionero alcanza $1,6 billones
El informe también permite dimensionar el volumen del endeudamiento. El crédito real correspondiente a personas físicas en Misiones alcanzó en junio los $1,6 billones, medidos a precios de junio de 2026.
La provincia registró una caída real mensual del crédito del 1,1%, aunque en la comparación interanual todavía muestra un crecimiento del 3,2%. El volumen de crédito representa aproximadamente el 11,2% del Producto Bruto Geográfico provincial, mientras que existen 369 deudores cada 1.000 habitantes y la deuda promedio alcanza los $3,2 millones.
Masci aclaró durante la entrevista que una caída mensual del crédito real como la observada en Misiones debe interpretarse teniendo en cuenta la inflación. “Decreció, en el caso de Misiones, 1,1%”, explicó, y remarcó que el indicador está expresado en términos reales: “No es nominal, sino que tiene en cuenta la inflación”.

Una señal todavía más fuerte: 38,2% de mora en el crédito no bancario
La apertura de los datos entre bancos y proveedores no financieros de crédito muestra una diferencia sustancial. De los $1,6 billones de crédito registrado en Misiones, aproximadamente $1,3 billones corresponden al sistema financiero y $0,3 billones a proveedores no financieros de crédito.
La mora del segmento bancario alcanza el 14,6%, pero entre los proveedores no financieros trepa hasta el 38,2%. Es decir, más de un tercio del dinero prestado a través de ese segundo universo se encuentra en situación irregular.
La brecha misionera es incluso superior a la que se observa a nivel nacional. En todo el país, los proveedores no financieros representan el 14,1% del crédito, pero concentran una mora del 31%, más del doble del 15,2% correspondiente al sistema financiero tradicional.
Masci explicó que existen diferencias importantes entre ambos modelos. “Casi un 85% de todo el crédito total está otorgado por entidades bancarias”, señaló, antes de diferenciar el funcionamiento de un préstamo bancario de aquel que puede ser otorgado por una fintech, billetera virtual u otro proveedor.
Según explicó, los bancos captan depósitos y administran esos fondos mediante préstamos, mientras que las entidades no bancarias trabajan, en general, con fondos propios y poseen estructuras diferentes para determinar las tasas aplicadas.

Argentina: $97,1 billones de crédito y 20 meses de aumento de la mora
En el conjunto del país, el crédito a personas físicas alcanzó en junio los $97,1 billones. En términos reales aumentó 0,1% durante el mes y acumula una expansión interanual del 9,1%. El problema aparece cuando se observa la capacidad de repago: la mora por monto llegó al 17,5%, aumentó 0,3 puntos porcentuales frente a mayo y se encuentra 10,5 puntos por encima de junio de 2025.
Además, el 26,1% de los deudores argentinos tiene al menos un saldo irregular, 8,8 puntos porcentuales más que un año atrás.
El informe califica el dato de junio como el vigésimo aumento mensual consecutivo de la mora consolidada.
Las provincias con mayores niveles de deuda y mora
Masci explicó en Radio Up que el estudio permite observar importantes diferencias territoriales. “El mayor endeudamiento, que es crédito sobre producto, está en las provincias de Tucumán, Catamarca y Formosa, mientras que la mayor mora es La Rioja, San Luis y Santa Cruz”, indicó.
La Rioja encabeza el indicador de mora por monto con 24,5%, seguida por San Luis con 22,6% y Santa Cruz con 22,2%. Sin embargo, el economista pidió prudencia al momento de explicar las causas específicas de cada provincia. “Estos son números secos, habría que hacer un doble click en el porqué”, sostuvo.
Para Masci, los indicadores deberían cruzarse con variables propias de cada jurisdicción, entre ellas la disponibilidad de recursos, la distribución del ingreso y los factores tributarios, antes de establecer relaciones causales.

Masci puso el foco en el endeudamiento para pagar gastos básicos
Uno de los momentos centrales de la entrevista en “Arriba la radio” surgió cuando se planteó qué debería hacerse frente al aumento de la deuda y la mora.
Masci consideró especialmente relevante avanzar en la educación financiera de la población. “A nosotros nos resulta muy importante que exista esta información y que se alfabetice la gente en términos de crédito, entender cuál es el flujo financiero, cómo se calculan las tasas, qué significa una tasa efectiva anual contra una tasa nominal”, afirmó.
El economista diferenció, además, las decisiones voluntarias de endeudamiento de aquellas situaciones en las que una familia recurre al crédito porque sus ingresos ya no alcanzan para afrontar sus gastos cotidianos. “Hay una parte que tiene que ver con decisiones de endeudamiento que pueden ser decisiones propias de ciertos gustos o preferencias de las personas”, planteó.
Pero inmediatamente marcó el punto que considera más preocupante: “A mí me preocuparía un poco más si esa decisión es forzada”. Y explicó a qué se refería: “Que yo tenga que tomar deuda porque no logro administrar mi presupuesto de capital y con ello pagar los servicios o lo básico”.
La observación introduce una cuestión central que los datos del informe por sí solos no permiten responder: cuánto del endeudamiento actual responde a decisiones de consumo y cuánto está relacionado con hogares que necesitan recurrir al crédito para sostener gastos esenciales.

¿Reestructurar las deudas alcanza para solucionar el problema?
Durante la entrevista también se consultó a Masci sobre alternativas como programas de refinanciación o nuevos créditos destinados a cancelar compromisos anteriores.
El investigador sostuvo que una reestructuración aislada puede no solucionar el problema si permanecen las condiciones económicas que llevaron originalmente al deudor a incumplir. “Si uno hace solamente un diagnóstico de decir: ‘Estamos con un nivel de deuda alto, la mora ha ido creciendo y puede seguir creciendo’”, señaló, cualquier programa posterior debería contemplar las razones que originaron ese deterioro.
En ese sentido, advirtió: “Poner un plan de estabilización donde no se garanticen otras cuestiones que llevaron al crecimiento de esta mora, no lo veo eficiente”. Y resumió el problema de refinanciar sin modificar las condiciones de fondo: “Reestructurar deuda va a hacer que quizás no pueda pagar, por los mismos motivos que no puedo pagar hoy, más adelante”.
Una expectativa: que la mora comience a estabilizarse
Pese al fuerte deterioro acumulado, Masci introdujo un elemento de expectativa hacia los próximos meses. Según adelantó en Radio Up, los primeros análisis posteriores al período incluido en el informe muestran señales que podrían indicar una desaceleración. “Nuestros primeros estudios nos indican que está logrando un cierto estancamiento”, afirmó.
Desde una perspectiva optimista, agregó: “Espero que en dos o tres meses, si volvemos a hablar, ojalá estemos diciendo que está bajando esta mora global, la mora consolidada”.
Por ahora, los datos cerrados a junio muestran un escenario desafiante: la mora nacional acumula 20 meses consecutivos de crecimiento y Misiones presenta indicadores superiores al promedio argentino, con especial deterioro en el financiamiento proveniente de proveedores no bancarios.
La evolución de los próximos meses permitirá determinar si la tendencia finalmente encuentra un techo o si las dificultades de las familias para cumplir con sus compromisos financieros continúan profundizándose.



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