La Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes (APICOFOM) lleva adelante una nueva auditoría externa de Cadena de Custodia PEFC, un proceso que permite verificar la trazabilidad de la madera desde su origen hasta el producto terminado.
En comunicación con Realidad Mixta, por Radio Up, la gerente de APICOFOM, María Cristina Ryndycz, explicó que la entidad funciona como oficina central de un certificado grupal que reúne a cinco industrias y suma este año a otras dos empresas de Corrientes: “El certificado es un certificado grupal que tiene cinco industrias en donde se cumple con la norma, con el estándar que exige el control de la materia prima desde el monte”, explicó.
El proceso contempla el seguimiento de toda la cadena productiva, desde la actividad forestal hasta la elaboración dentro de las industrias. En ese sentido, Ryndycz señaló que “se controla la forestación, cómo se trabaja, cómo viene la materia prima de la industria y todo el proceso dentro de la industria hasta que salga el producto terminado”.

La certificación también permite acreditar la trazabilidad y el cumplimiento de determinados estándares ambientales, laborales y productivos. Para la gerente de APICOFOM: “es una herramienta más que agrega valor a las empresas a la hora de mostrar que las industrias cuidan el medio ambiente, cuidan el ambiente de trabajo de su personal y son sustentables”.
Desde la entidad buscan además que más empresas de la región puedan incorporarse a estos procesos: “La mayoría podemos decir que está preparada para poder tener un certificado de cadena de custodia”, sostuvo Ryndycz.
Uno de los principales objetivos es facilitar el acceso a mercados internacionales que exigen garantías sobre el origen de los productos forestales. En ese sentido, la certificación puede convertirse en una herramienta de competitividad para las empresas madereras de Misiones y Corrientes.

Al analizar la situación del sector frente a Brasil, Ryndycz señaló que existen diferencias importantes en materia de costos e impuestos: “El tema con Brasil realmente es la parte impositiva que tiene Argentina, los costos internos de Argentina con respecto a los costos que tiene Brasil y también el tipo de cambio nos juega a favor o en contra”, explicó.
A pesar de esa competencia, destacó el nivel tecnológico y la calidad alcanzada por las industrias regionales: “Nosotros tenemos mucha tecnología, tenemos calidad, tenemos inversión en maquinarias”, afirmó, y agregó que la industria “todo el tiempo está evolucionando y está avanzando en tecnología”.
Sin embargo, consideró que el principal obstáculo para competir actualmente está relacionado con los precios: “Los productos terminados que nosotros tenemos en Argentina tenemos mucha calidad para vender al mundo, o competir con cualquier mercado. El problema nuestro hoy es el precio, lastimosamente”, sostuvo.
Durante la auditoría también participa un profesional externo encargado de verificar que las empresas cumplan con los procedimientos establecidos por los estándares de Cadena de Custodia. Según explicó: ''nosotros venimos a verificar cumplimiento de cómo las empresas adaptan sus procesos, procesos en planta, como también en bosque, las plantaciones”.
El control incluye los procesos productivos, los requisitos laborales y, especialmente, la trazabilidad de la madera. El auditor explicó que las empresas deben contar con un sistema de gestión que luego es verificado durante la auditoría para comprobar que “tal cual lo que se dijo que iba a hacer se cumpla”.

Uno de los aspectos centrales de la certificación es la posibilidad de demostrar que la madera utilizada tiene un origen legal. Por eso, el auditor aclaró que la certificación no implica necesariamente que una empresa tenga un producto de mayor calidad que otra: “En calidad no. La calidad puede ser exactamente la misma. Lo que hace la diferencia es la legalidad de la madera”, afirmó.
La acreditación externa permite además respaldar ante potenciales compradores que el proceso de abastecimiento cumple con los requisitos establecidos. En este sentido, el auditor remarcó que “las empresas que están certificadas están amparadas por un ente externo que acredita que todo el proceso de abastecimiento es legal”.
Uno de los mercados donde este tipo de certificaciones adquiere especial importancia es la Unión Europea, donde existen requisitos cada vez más estrictos vinculados con la trazabilidad y el origen de los productos forestales: “Es una herramienta fundamental tener este tipo de certificaciones para que se abran puertas a nuevos mercados que lo exigen obligatoriamente, como por ejemplo la Unión Europea”, señaló.
En total, la auditoría alcanza a siete empresas: cinco que ya integran el certificado grupal y dos que buscan incorporarse durante este año. El proceso permite evaluar tanto el cumplimiento de las firmas que ya están certificadas como las condiciones de las nuevas integrantes.
Finalmente, el auditor buscó llevar tranquilidad a las pequeñas y medianas empresas que consideran que las certificaciones internacionales están destinadas únicamente a grandes compañías: “Pierdan un poco el miedo y el tabú de que las certificaciones de carácter internacional son para multinacionales o mega empresas, no es así”, sostuvo.
Para acceder a una certificación, explicó, es fundamental contar con la documentación correspondiente y poder demostrar el origen legal de la madera: “Es tener todo en regla y que alguien externo te lo acredite y están en condiciones de poder avanzar”, concluyó.



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