En la Argentina de la desaceleración inflacionaria, los indicadores macroeconómicos parecen mostrar una economía más estable. Sin embargo, puertas adentro de los hogares la realidad sigue siendo muy distinta. Los salarios continúan perdiendo poder de compra, el crédito dejó de utilizarse para consumir y pasó a convertirse en una herramienta de supervivencia, mientras miles de familias llegan cada vez más temprano al límite de sus ingresos.
Ese es el principal diagnóstico que surge del último Monitor de Opinión Pública (MOP) elaborado por Zentrix Consultora, cuyos resultados fueron analizados por su director, Claudio Montiel, en diálogo con Radio Up.
El dato más contundente revela que el 61,9% de los argentinos tomó deuda durante los últimos seis meses, y que más de la mitad de esos préstamos fueron destinados exclusivamente a cubrir gastos básicos, como alimentos, servicios y otras necesidades esenciales.
"Cada vez hay más gente que no llega al día 20 del mes. Empezamos viendo un 60% y hoy ese número ya alcanza al 66%. Pero lo más preocupante es que también aumenta la cantidad de personas que directamente no llegan al día 5 o al día 10", explicó Montiel.
La deuda dejó de financiar consumo y pasó a financiar la supervivencia
Para el consultor, el cambio más importante que detecta el estudio no es solamente el crecimiento del endeudamiento, sino el motivo por el cual las personas recurren al crédito.
"La gente termina cubriendo esa falta de ingresos con tarjetas de crédito o con aplicaciones que cobran tasas de interés extremadamente altas. Ya hay personas que agotaron todas esas posibilidades y ahora empiezan a endeudarse de manera informal", advirtió.
Según precisó, uno de cada cinco argentinos ya recurre a prestamistas particulares o financieras no reguladas, un fenómeno que, a su entender, comienza a trasladar el problema desde la economía doméstica hacia el sistema financiero.
"No es un problema que pueda resolver el mercado por sí solo. Es una situación que necesita algún tipo de regulación porque ya empieza a afectar al sistema financiero argentino", sostuvo.

Los salarios no alcanzan y crece el sobreempleo
El informe también revela una transformación del mercado laboral.
Mientras el 86,6% de los argentinos considera que un solo empleo ya no alcanza para llegar a fin de mes, Montiel explicó que aparece un fenómeno cada vez más frecuente: trabajadores registrados que, al finalizar su jornada laboral, salen a realizar actividades adicionales mediante aplicaciones de reparto o transporte.
"Antes esas aplicaciones eran utilizadas principalmente por personas desocupadas. Hoy vemos empleados que salen de la oficina, del comercio o de una fábrica y trabajan otras seis o siete horas más para completar sus ingresos", señaló.
Incluso, cuando la consultora preguntó cuántos empleos considera necesarios una familia para sostenerse económicamente, la respuesta sorprendió.
"Casi el 90% respondió que hacen falta al menos dos trabajos, pero cuando profundizamos encontramos que más del 45% cree que en realidad son necesarios tres empleos para llegar a fin de mes", afirmó.
Una sociedad agotada y con creciente enojo
Más allá de los números económicos, el estudio también registró un fuerte deterioro del clima social.
Montiel explicó que la encuesta incorpora espacios abiertos para que los participantes expresen libremente sus preocupaciones, y allí detectaron un denominador común.
"Hay un nivel de irritabilidad y de enojo muy importante. La gente siente que trabaja 14, 16 o hasta 18 horas por día y, al mismo tiempo, percibe una desconexión entre la política y los problemas reales que vive en su casa", aseguró.

Los jóvenes son los más afectados
El informe identifica además una marcada diferencia generacional.
Entre las personas de 18 a 39 años, el 85,5% asegura quedarse sin ingresos antes del día 20 del mes, mientras que el 77% afirma haberse endeudado, una cifra que supera ampliamente el promedio nacional.
"El sector joven es el más castigado. Es el que más se endeuda, el que antes se queda sin plata y, paradójicamente, sigue siendo uno de los sectores que más paciencia le tiene al Gobierno", analizó Montiel.
No obstante, advirtió que esa tolerancia podría agotarse si la situación económica no mejora.
"Es un voto muy volátil. Si no aparecen soluciones concretas para los problemas cotidianos, esa paciencia puede durar muy poco", expresó.
La inflación baja, pero el bolsillo no mejora
Otro dato relevante del estudio muestra que el 87,4% considera que su salario sigue perdiendo frente a la inflación, mientras el 67,1% cree que los índices publicados por el INDEC no reflejan lo que realmente ocurre con los precios en la vida cotidiana.
Para Montiel, esa diferencia explica por qué la percepción económica continúa siendo negativa pese a la desaceleración del IPC.
"La mejora macroeconómica todavía no llegó al metro cuadrado de la gente. Lo que termina definiendo el humor social es si alcanza o no para vivir, y hoy la mayoría siente que no alcanza", resumió.
El deterioro económico también impacta en la política
Consultado sobre el escenario electoral, Montiel sostuvo que el deterioro económico comienza a reflejarse en la imagen del Gobierno nacional.
Según el relevamiento de Zentrix, la gestión del presidente Javier Milei registra alrededor de 31% de aprobación, mientras el 57% de los consultados asegura que jamás volvería a votarlo.
Sin embargo, aclaró que el desgaste no beneficia automáticamente a la oposición.
"Hoy nadie está capitalizando ese descontento. Lo que vemos es un desgaste bastante generalizado de toda la dirigencia política", concluyó.
Con un escenario en el que seis de cada diez argentinos recurren al endeudamiento para cubrir gastos esenciales, cada vez más trabajadores necesitan múltiples empleos para sostener a sus familias y la percepción de pérdida del poder adquisitivo sigue siendo dominante, el estudio de Zentrix plantea que la desaceleración de la inflación, por sí sola, aún no alcanza para modificar la realidad cotidiana de millones de hogares. La economía mejora en los indicadores, pero el bolsillo continúa siendo el principal termómetro del humor social.
El Gobierno espera una mejora en la recaudación de julio impulsada por el pago de Ganancias https://t.co/esEadNIOsr pic.twitter.com/VzCWcbcY7f
— Radio Up (@radioupar) August 2, 2026



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