El circuito Garganta del Diablo del Parque Nacional Iguazú permanece cerrado de manera preventiva debido a la crecida del río Iguazú, que este sábado alcanzó un caudal de 8,33 millones de litros por segundo. La medida fue adoptada por motivos de seguridad, mientras personal técnico monitorea de forma permanente la evolución del nivel del agua y el estado de la infraestructura para definir cuándo podrá reabrirse el acceso.
Tras una leve baja registrada durante la jornada anterior, el río volvió a incrementar su caudal, lo que llevó a las autoridades a mantener inhabilitada la pasarela que conduce al principal atractivo de las Cataratas del Iguazú.
A pesar de esta restricción, el resto de los circuitos y espacios turísticos del Parque Nacional Iguazú continúa funcionando con normalidad. Los visitantes pueden recorrer el Circuito Superior, el Circuito Inferior, el Sendero Verde, el Sendero Macuco, el Centro de Visitantes Yvyrá Retá, la muestra histórica del Viejo Hotel Cataratas y el espacio Territorio Yaguareté, entre otros sectores habilitados.
Desde la administración del área protegida informaron que equipos técnicos del Parque Nacional Iguazú y de Iguazú Argentina S.A. realizan inspecciones constantes para verificar el comportamiento del río y evaluar las condiciones de las pasarelas antes de autorizar la reapertura del circuito.
La crecida del río se produjo como consecuencia de las intensas precipitaciones registradas en los últimos días sobre la cuenca alta del río Iguazú, lo que provocó un marcado aumento del caudal y la aplicación de los protocolos de seguridad previstos para este tipo de situaciones. La habilitación de la Garganta del Diablo dependerá del descenso del nivel del agua y de los resultados de las evaluaciones técnicas sobre la infraestructura.



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