El Gobierno de Javier Milei enfrenta dificultades para conseguir los votos en el Senado y Diputados que permitan eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), por lo que comenzó a evaluar la posibilidad de suspenderlas únicamente para las elecciones de 2027, una opción similar a la aplicada durante el proceso electoral de 2025. La iniciativa es impulsada por La Libertad Avanza y busca modificar el sistema electoral antes del próximo calendario presidencial.
El principal impedimento para la Casa Rosada continúa siendo la falta de respaldo parlamentario. Para aprobar la reforma se necesitan 37 votos en el Senado y 129 en la Cámara de Diputados, números que el oficialismo todavía no consigue reunir debido a la resistencia de sectores de la UCR, el PRO y distintos bloques provinciales.
Desde el Gobierno sostienen que las PASO representan un costo económico y político innecesario. Además, dentro del oficialismo recuerdan el impacto que tuvieron las primarias de 2019, cuando la amplia diferencia obtenida por Alberto Fernández sobre Mauricio Macri modificó el escenario electoral de ese año.
Ante la falta de acuerdos para una eliminación definitiva, dirigentes oficialistas comenzaron a contemplar una alternativa: mantener el sistema vigente pero suspender las PASO para los comicios de 2027. Según fuentes legislativas, esta opción permitiría reducir las resistencias y facilitar un acuerdo entre los distintos bloques.
Las negociaciones son encabezadas por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien mantiene conversaciones con gobernadores considerados dialoguistas en busca de apoyo político. Sin embargo, los mandatarios provinciales condicionan cualquier respaldo a la discusión de recursos y otros reclamos vinculados al financiamiento de sus distritos.
En el Senado, las conversaciones están bajo la coordinación de Patricia Bullrich, quien busca acercamientos con sectores independientes y bloques sin una relación directa con gobiernos provinciales. La UCR y el PRO aparecen como actores determinantes para definir el futuro de la reforma.
Dentro del radicalismo existen posiciones divididas. Aunque el bloque cuenta con diez senadores, varios legisladores no responden directamente a los gobernadores de sus provincias. La mayoría se inclina por conservar las PASO, mientras que algunos aceptarían una suspensión temporal para 2027, pero rechazan eliminarlas de manera permanente.
Entre los mandatarios provinciales que muestran mayor apertura al debate aparecen Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdés (Corrientes), aunque hasta el momento no existe un acuerdo que garantice el acompañamiento de sus representantes en el Congreso.
En el PRO la postura también continúa dividida. Si bien el partido mantiene una posición mayormente favorable a sostener las primarias, algunos dirigentes consideran posible acompañar una suspensión si forma parte de un acuerdo político más amplio con La Libertad Avanza, especialmente en las negociaciones electorales de cara a 2027.
Los bloques provinciales tampoco tienen una posición uniforme. Mientras algunos gobernadores como Raúl Jalil (Catamarca) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos) respaldan la eliminación de las PASO, otros aún mantienen abiertas las conversaciones con el oficialismo o no definieron una postura.
Con este escenario, el Gobierno deberá profundizar las negociaciones parlamentarias para definir el futuro de una reforma electoral que considera prioritaria antes del inicio de la carrera electoral de 2027.



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