Las tragedias viales que dejaron jóvenes muertos y familias destruidas en distintos puntos de Misiones volvieron a instalar una discusión que parece repetirse cada año: qué está fallando en la prevención de accidentes y por qué las conductas de riesgo siguen presentes en las calles.
La Costanera de Posadas, uno de los espacios más concurridos de la capital provincial, quedó nuevamente en el centro de la escena tras el episodio en el que un motociclista realizaba una maniobra de “willy” y terminó provocando la muerte de un soldado.
Para Luis Di Falco, ex coordinador del Consejo Provincial de Seguridad Vial, el problema no puede analizarse como un hecho aislado. “Si seguimos haciendo las mismas cosas, vamos a tener el mismo resultado. Si se hace poco o nada, vamos a seguir viviendo lo mismo que estamos viviendo hasta ahora”, afirmó durante la entrevista en Radio Up.
Según explicó, la seguridad vial requiere una política permanente que combine educación, prevención, controles y sanciones. “No alcanza con decir que no hay recursos. Hay muchas cosas que se pueden hacer con voluntad, organización y compromiso”, sostuvo.
La Costanera de Posadas: una vidriera del descontrol vial
Di Falco puso especial énfasis en lo que ocurre en la Costanera posadeña, un lugar donde confluyen familias, jóvenes, turistas, bares, restaurantes y una intensa circulación vehicular.
Para el especialista, resulta contradictorio que en un espacio donde existen inspectores municipales, efectivos policiales y presencia institucional continúen observándose situaciones de alto riesgo.
“Si vemos un chico sin casco haciendo willy en la Costanera, donde hay muchísima gente vinculada a la seguridad vial, inspectores, policías y un destacamento, algo está fallando”, cuestionó. “Vehículos con personas arriba de los techos, camionetas cargadas con 20 o 30 personas en la caja, gente saltando mientras el vehículo está en movimiento. Si alguien se cae, parece que nos causa gracia. Estamos naturalizando algo que puede terminar en una tragedia”.
Para Di Falco, el problema no es solamente una infracción de tránsito: es una cuestión cultural. “Necesitamos que alguien nos explique por qué hacemos lo que hacemos. Un psicólogo, un sociólogo, un antropólogo. Hay una cuestión cultural detrás de estas conductas”, expresó.

Picadas, motos y maniobras peligrosas: “Falta decisión para intervenir”
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la proliferación de picadas clandestinas y competencias de destreza con motos en Posadas.
El ex funcionario señaló especialmente sectores donde vecinos vienen denunciando ruidos molestos, escapes libres y carreras ilegales. “Los vecinos de Villa Cabello hace tiempo vienen diciendo que tienen problemas con picadas y motos. La pregunta es: ¿por qué no pasa nada?”, planteó.
Según Di Falco, muchas veces no se trata únicamente de falta de equipamiento sino de ausencia de decisiones concretas. “La Policía tiene capacidad operativa. Si se les dice que tienen que ir, van. El problema es que muchas veces falta una conducción clara que diga: ‘vamos a terminar con esto’”, afirmó. En ese sentido, cuestionó los controles tradicionales y pidió estrategias más inteligentes.
“Los controles tienen que ser dinámicos, no estáticos. Si vos hacés un operativo fijo, en cinco minutos todos saben dónde está porque circula por WhatsApp y redes sociales”, explicó.
Alcohol, controles y la deuda pendiente del alcohol cero en Misiones
Uno de los reclamos históricos de Di Falco es la sanción definitiva de una ley provincial de alcohol cero.
Recordó que mientras algunas localidades ya cuentan con ordenanzas específicas, la provincia todavía no logró una normativa general. “Tenemos 78 municipios y solamente seis o siete tienen alcohol cero. El resto no”, señaló.
Para el especialista, la legislación por sí sola tampoco alcanza. “Tenés que tener la ley, pero también los medios para aplicarla. Si no tenés alcoholímetros, tenés que buscar alternativas. Hay que trabajar en prevención”, sostuvo.
Di Falco insistió en que los controles deben detectar a quienes representan un peligro antes de que ocurra una tragedia. “No sirve encontrar al conductor borracho después de que chocó y mató a alguien. Hay que sacarlo de circulación antes”, afirmó.
Padres, motos y niños: la educación vial empieza en casa
Otro eje fuerte de la entrevista estuvo relacionado con los menores que circulan en motocicletas o vehículos sin las medidas de seguridad correspondientes.
Di Falco cuestionó especialmente la presencia de niños pequeños en motos y autos. “Vemos chicos adelante de las motos, arriba del tanque de combustible, incluso bebés. Eso es peligrosísimo”, explicó.
Según detalló, una caída puede provocar lesiones gravísimas porque los niños pequeños no tienen la capacidad de reacción de un adulto. “Un bebé cae con la cabeza porque es la parte más pesada del cuerpo. Después aparecen lesiones cerebrales, pérdidas de miembros y consecuencias para toda la vida”, advirtió. También criticó situaciones observadas en la Costanera: “Hay padres que llevan bebés en la falda dentro del auto. Si explota un airbag por un choque a baja velocidad, ese bebé puede salir despedido o golpearse contra el propio cuerpo del adulto”.
Para Di Falco, el problema comienza en la enseñanza cotidiana. “¿Qué aprende un chico que todos los días va a la escuela en moto sin seguridad? Aprende que eso es normal”, reflexionó.
Posadas y la necesidad de controles reales: “No alcanza con poner un puesto”
El especialista cuestionó la lógica de algunos operativos que se realizan actualmente. “Control no es poner dos personas al costado de una ruta y parar algunos vehículos. Control es algo dinámico”, explicó.
Según Di Falco, un conductor alcoholizado o circulando a alta velocidad debería ser detenido inmediatamente. “Si un radar detecta que alguien va a 140 kilómetros donde debería ir a 60, tienen que detenerlo después. No sirve enterarse dos años después cuando va a renovar la licencia”, sostuvo. También criticó el sistema actual de multas y licencias.
Explicó que muchas personas evitan consecuencias trasladando trámites a municipios que no están adheridos al sistema nacional. “Hay gente que tiene multas millonarias y se va a otra localidad para sacar la licencia. Tenemos que buscar mecanismos para que la responsabilidad exista”, afirmó.
“La Costanera es la vidriera, pero los accidentes ocurren en toda Posadas”
Durante la entrevista, Di Falco coincidió en que la Costanera representa un símbolo del problema, pero aclaró que la siniestralidad vial no se concentra solamente allí. “La Costanera es la vidriera de la ciudad, pero la mayoría de los accidentes graves ocurren en zonas urbanas”, explicó.
Según indicó, cerca del 60% de los siniestros con víctimas fatales ocurren dentro de los radios urbanos. Por eso cuestionó que la respuesta estatal se concentre únicamente en radares. “Los radares son una herramienta, pero no son la solución. La seguridad vial es educación, control y sanción”, sostuvo.
La falta de formación: sin autoescuelas ni motoescuelas reguladas
Otro punto señalado por Di Falco fue la falta de estructuras formales de enseñanza. “Hace años venimos hablando de la necesidad de autoescuelas y motoescuelas autorizadas. Todavía no tenemos un sistema consolidado”, cuestionó.
Consideró que una regulación adecuada permitiría generar empleo y mejorar la preparación de nuevos conductores. “El Estado no tiene que hacer todo, tiene que establecer reglas claras y controlar que se cumplan”, explicó.
En el cierre de la entrevista, Di Falco apuntó contra la falta de continuidad de las políticas públicas. “Hay muchos funcionarios que no funcionan. Falta sentido común y compromiso”, expresó. Recordó su paso por la gestión y afirmó que muchas veces tuvo que trabajar con recursos propios. “Yo iba a dar charlas con mi computadora, con mi auto y con mi nafta porque tenía ganas de que las cosas cambiaran”, relató.
Para el especialista, la seguridad vial necesita menos discursos y más acción. “No podemos resignarnos diciendo que está todo perdido. Hay que seguir trabajando para cambiar las cosas”, concluyó.

La Costanera de Posadas como espejo de un problema mayor
El debate abierto tras la tragedia del motociclista que realizaba maniobras peligrosas vuelve a poner sobre la mesa una realidad compleja: la seguridad vial no depende solamente de leyes, sino de una combinación entre controles efectivos, educación ciudadana, responsabilidad individual y decisión política.
Mientras las familias siguen lamentando nuevas víctimas, la discusión vuelve a repetirse: cómo lograr que la Costanera de Posadas deje de ser un escenario de riesgos y vuelva a ser un espacio seguro de encuentro para todos.
Duty Free en Posadas: Fernando Meza planteó que la zona franca debe generar industria y empleohttps://t.co/SHmO0mMr7C pic.twitter.com/SyGhU5lMCL
— Radio Up (@radioupar) July 20, 2026



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