Con el objetivo de comenzar su despliegue territorial fuera de la provincia de Buenos Aires, los dirigentes Bárbara Solenou y Javier Magnani visitaron Misiones y eligieron los estudios de Radio Up para presentar “Social 21 La Tendencia”, un espacio político que se define como un proyecto de liberación nacional y que busca consolidarse de cara al escenario electoral.
El desembarco en la provincia no fue casual. Según explicaron en diálogo con “Realidad Mixta”, la decisión respondió a la intención de construir una fuerza con presencia federal desde sus inicios. "Hace años que venimos recorriendo la provincia de Buenos Aires, principalmente el Conurbano, Gran La Plata y parte del interior. Llegó el momento de compartir esto con las provincias. Ya tenemos compañeros en muchas de ellas, pero arrancamos por Misiones porque creíamos que no podíamos dejar ninguna provincia afuera", señalaron.
En este sentido, los referentes describieron a Social 21 como una continuidad del pensamiento de la denominada Tendencia Revolucionaria, integrada —según plantearon— por las cuatro corrientes políticas que marcaron la historia argentina.
"Nosotros intentamos continuar el camino de lo que fue la Tendencia Revolucionaria en la Argentina, integrada por el peronismo, el radicalismo, la izquierda y el nacionalismo", explicaron. Recordaron además que ese proceso político quedó interrumpido tras la última dictadura militar y que, desde entonces, distintos sectores intentaron recuperar ese legado. "Nos encontramos con una nueva generación y tomamos esa posta", resumieron.
“La liberación arranca por nuestras cabezas”

Uno de los ejes centrales de la exposición estuvo vinculado al rol de la formación política y cultural. Para ambos, cualquier transformación comienza por recuperar la capacidad de pensar desde una perspectiva nacional.
"Nadie puede amar ni defender lo que no conoce", afirmaron, al sostener que existe un proceso deliberado de desinformación sobre la historia y la identidad política del país.
En ese sentido, aseguraron que "hay mucho conocimiento que se le niega a nuestro pueblo porque un pueblo ignorante es mucho más fácil de dominar y manipular", por lo que el desafío de su espacio pasa por construir ciudadanía desde la reflexión política. "La liberación arranca por nuestras cabezas. Primero hay que pensar por nosotros mismos, hablar por nosotros mismos y hacernos cargo de nuestro destino", expresaron.
Los dirigentes también reivindicaron a la militancia política de la década del 70 y sostuvieron que la represión tuvo como objetivo desarticular un proyecto político.
"En los años 70 nos mataron a los mejores de todos nosotros, que eran los compañeros que encarnaban el proyecto de liberación. Para silenciar ese proyecto había que asesinarlos", afirmaron.
Según explicaron, aquellos sectores ya entendían que "el capitalismo era inaceptable como forma de vida" y por eso avanzaban hacia un modelo de socialismo nacional, concepto que Social 21 retoma como parte de su identidad política.
Una actualización del pensamiento nacional

Por otro lado, consideraron que ese legado debe adaptarse a la actualidad mediante una actualización doctrinaria que contemple nuevas generaciones y nuevas herramientas políticas.
En ese camino, sostuvieron que "había que actualizar el proyecto de Juan Perón porque fue, tal vez, el más revolucionario de toda la historia argentina, pero había que ir por más".
Al mismo tiempo cuestionaron a gran parte de la dirigencia tradicional: "No podemos seguir con los viejos carcamanes de la política, viciados por la rosca, los intereses personales, las traiciones y las mentiras. Hay que darle lugar a la juventud porque es el futuro".
Entre las propuestas que reivindicaron, mencionaron los proyectos impulsados por el abogado y diputado Rodolfo Ortega Peña, particularmente las leyes de sociedades y corporaciones del Estado, que consideró herramientas vigentes para reconstruir un modelo productivo nacional.
Críticas a los partidos tradicionales
En tanto, cuestionaron que gran parte del sistema político haya abandonado las ideas que dieron origen a los movimientos nacionales.
"Hoy vemos que los partidos tradicionales y también los nuevos emergentes adoptan doctrinas extranjeras. Se acomodan en el liberalismo ortodoxo o en el keynesianismo y abandonan el pensamiento nacional con el que nacieron", sostuvieron.
Para los dirigentes, ese proceso provocó una pérdida de identidad política: "Las dirigencias actuales fueron abandonando su propio génesis, su propio espíritu. Entonces alguien deberá emerger nuevamente. Eso es lo que estamos intentando".
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El trabajo como eje del proyecto político
La recuperación del empleo ocupó buena parte de la exposición de Solenou, quien sostuvo que ningún proyecto nacional puede consolidarse sin una política laboral fuerte.
"Es imposible plantear la liberación si no recuperamos el trabajo en la Argentina", afirmó.
Para la dirigente, el empleo representa mucho más que un ingreso económico. "El trabajo tiene una dimensión filosófica muy grande. Es lo que nos permite realizarnos como seres humanos. Las personas somos lo que hacemos. Si dejamos de hacer, nos quitan el ser", expresó.
Desde esa perspectiva, consideró que el desempleo produce una ruptura social profunda.
"La desocupación es la destrucción del ser, la pérdida de identidad y de brújula", señaló, antes de advertir que el desempleo se transformó en "un sistema de disciplinamiento y de opresión política".
Al describir la situación laboral del país, aseguró que el 40% de la población económicamente activa trabaja en la informalidad, mientras que otro 12% depende de planes sociales y un 8% se encuentra desocupado, cifras que, a su entender, evidencian el deterioro del sistema productivo argentino.
El cierre de Dass y la crisis del empleo

Consultados sobre el reciente cierre de la planta de Dass en Eldorado, los referentes vincularon ese caso con el diagnóstico que plantea su espacio político.
"El plan de destruir el trabajo es justamente destruir al ser argentino", sostuvieron, al advertir que la pérdida de empleo deriva en múltiples problemáticas sociales.
"La desocupación es la madre de todos los dramas sociales, de la violencia, de la delincuencia, de las adicciones y del abandono. Recuperando el trabajo se ordena la Nación y se ordena la sociedad".
Estado empresario y desarrollo productivo
Como alternativa al modelo económico actual, Social 21 propone recuperar el rol del Estado como actor central del desarrollo productivo.
"Hay que recuperar la potencia productiva del Estado y eso en nuestro país se llama Estado empresario argentino", sostuvieron.
En ese sentido, reivindicaron experiencias históricas de distintos gobiernos nacionales: "Lo hicieron Juan Perón, Hipólito Yrigoyen, Enrique Mosconi, Juan Manuel de Rosas y San Martín. Incluso Mariano Moreno ya lo planteaba en su Plan de Operaciones".
Además, explicaron que ese modelo debería comenzar por "nacionalizar el comercio exterior y sustituir importaciones superfluas", con el objetivo de reconstruir la industria nacional.
Como ejemplo, recordaron que "la Argentina fabricó barcos, trenes, aviones, locomotoras, buques de guerra, misiles balísticos, centrales nucleares y cohetes. Hoy la Argentina no fabrica ni un tornillo".
De acuerdo con su Declaración de Principios, Social 21 La Tendencia se presenta como una fuerza política que busca impulsar un Proyecto de Liberación Nacional basado en los principios de independencia económica, soberanía política y justicia social, tomando como referencias históricas a San Martín, Rosas, Yrigoyen y Perón, y convocando a dirigentes provenientes del nacionalismo, el radicalismo, la izquierda, el peronismo y organizaciones libres del pueblo.
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