Cuba logró restablecer por completo su Sistema Electroenergético Nacional (SEN) este miércoles, luego del apagón masivo registrado el martes, el tercero en apenas una semana y el quinto en lo que va de 2026. La interrupción volvió a poner en evidencia la profunda crisis energética que atraviesa el país, marcada por la escasez de combustible y el envejecimiento de sus centrales eléctricas.
Según informó la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE), el suministro quedó completamente restablecido alrededor de las 7:00 de la mañana de este miércoles, tras un proceso de reconexión que comenzó durante la noche del martes.
El corte general se produjo poco antes del mediodía del martes, cuando una avería generó un desequilibrio abrupto entre la generación y la demanda de energía. De acuerdo con el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, una serie de oscilaciones en la red nacional provocó la salida de servicio de una unidad generadora, desencadenando luego la desconexión de varias centrales hasta provocar el colapso total del sistema.

Escasez de combustible y centrales obsoletas
El funcionario aseguró que los reiterados apagones no obedecen a errores operativos, sino a las dificultades estructurales que enfrenta el sistema energético cubano.
En ese sentido, atribuyó la crisis al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, al señalar que el país enfrenta una severa falta de combustibles y dificultades para acceder a repuestos destinados a las centrales termoeléctricas y a las plantas de generación.
Actualmente, gran parte de la electricidad en Cuba depende de siete centrales térmicas con más de cuatro décadas de funcionamiento, que presentan fallas frecuentes. A esto se suma una red de generadores de respaldo alimentados con diésel importado, cuyo funcionamiento también se ve afectado por la escasez de hidrocarburos.

Apagones prolongados en toda la isla
La crisis energética se ha intensificado durante las últimas semanas. En La Habana, los cortes de electricidad han llegado a superar las 30 horas consecutivas, mientras que en otras provincias del interior los apagones pueden extenderse durante varios días.
Los reiterados colapsos del sistema eléctrico impactan directamente en la vida cotidiana de los 9,6 millones de habitantes de la isla, afectando servicios esenciales, la actividad económica y el abastecimiento de alimentos.

Con este nuevo episodio, Cuba suma cinco apagones generales en lo que va del año, en un escenario donde las autoridades reconocen que la recuperación del sistema seguirá dependiendo de la disponibilidad de combustible y de la reparación de una infraestructura eléctrica cada vez más deteriorada.



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