Los recientes siniestros viales registrados en Misiones, algunos de ellos ocurridos durante los festejos por la consagración de la Selección Argentina, volvieron a instalar el debate sobre la seguridad vial, el consumo de alcohol y las conductas de riesgo al volante.
En ese contexto, el licenciado en Criminalística y fundador de FZ Vial, Fernando Zacarías, dialogó con el programa La Última Rosca y sostuvo que estos hechos no pueden atribuirse únicamente al clima festivo, sino que responden a una problemática mucho más profunda: "Si hacemos puntualmente hincapié en lo que es el tránsito y la seguridad vial, estos accidentes que ocurrieron ahora no son producto pura y exclusivamente de que ganó Argentina", afirmó.

El especialista explicó que las maniobras imprudentes, las picadas y la conducción temeraria forman parte de una realidad cotidiana: "Todos los fines de semana este tipo de maniobras, de picadas. Trabajo en una compañía de seguros y analizamos accidentes todos los días. Este tipo de accidentes, donde se corren picadas, se chocan con un árbol o atropellan a un peatón, es todos los días, todos los fines de semana".

El alcohol y la falsa sensación de control
Durante la entrevista, Zacarías remarcó que el consumo de alcohol continúa siendo uno de los principales agravantes de la siniestralidad vial, ya que modifica el comportamiento del conductor: "El alcohol lo que hace en el conductor es que te desinhibe, te hace hacer cosas que vos por ahí estando sobrio no ibas a hacer. Te probás, querés ver si podés un poquito más."
No obstante, aclaró que incluso cuando un accidente no esté directamente vinculado al alcohol, el problema de fondo sigue siendo la subestimación del riesgo: "El problema que nosotros tenemos todos como seres humanos es que no creemos en el riesgo o pensamos que a mí nunca me va a pasar, hasta que un día te pasa".

Controles y responsabilidad compartida
Consultado sobre los operativos de control durante eventos masivos, consideró que en lugares específicos, como la Costanera de Posadas, es posible implementar medidas preventivas: "Si querés controlar ese lugar donde está toda la gente, es muy fácil. En cada uno de los ingresos colocás controles y se terminó."
Sin embargo, advirtió que resulta imposible desplegar controles en cada punto de una ciudad: "No podemos colocar un control de tránsito en cada esquina. Ahí ya tenemos que apelar un poquito más a la conciencia de la sociedad."
En ese sentido, destacó el rol de la familia, las escuelas y las campañas de educación vial para generar un cambio cultural, especialmente entre los jóvenes, quienes concentran la mayor cantidad de víctimas fatales en accidentes de tránsito.
La importancia del cinturón de seguridad
Al referirse al choque ocurrido en El Dorado, Zacarías señaló que, independientemente de la investigación sobre una presunta picada, existe un aspecto que quedó evidenciado: "Las consecuencias no son por la picada o por la velocidad. Las consecuencias son porque no usaban el cinturón de seguridad".
Explicó que, según las imágenes conocidas públicamente, los daños del vehículo no invadieron el habitáculo, por lo que la desaceleración del impacto fue determinante: "No hay un cuerpo que aguante esa desaceleración. Acá las consecuencias de la muerte son por no llevar el cinturón de seguridad".

Capacitación y controles más exigentes
Para el especialista, la solución no pasa únicamente por endurecer las sanciones, sino también por mejorar la formación de quienes obtienen una licencia de conducir: "La capacitación y la enseñanza nunca tienen que acabar."
Además, sostuvo que el Estado debe asumir un rol más estricto al momento de habilitar conductores: "Conducir no es un derecho absoluto. Lo tenés que ganar con cursos de capacitación y buenas pruebas."
También cuestionó el escaso conocimiento que existe sobre aspectos básicos de conducción y mantenimiento de los vehículos, especialmente entre motociclistas.

Alcohol al volante y el riesgo económico en siniestros
Sobre la legislación de alcohol cero, Zacarías afirmó que el verdadero problema muchas veces no se comunica adecuadamente: "El problema no es solamente la multa del alcohol. Hoy se están teniendo muchos casos rechazados por las compañías de seguros por alcoholemia".

Explicó que, cuando el conductor supera el límite permitido y provoca un siniestro, la aseguradora puede rechazar la cobertura: "Mi compañía de seguros no me va a cubrir. No va a pagar el auto que rompí, los daños que causé, las lesiones ni los fallecimientos."
Finalmente, dejó un mensaje dirigido a quienes consumieron alcohol antes de conducir: "Obviamente que el alcohol debe ser cero al momento de conducir, pero si llegaste a tomar, volvé tranquilo a tu casa. Si podés llamar a tu papá para que te vaya a buscar o tomar un transporte, hacelo. El alcohol te desinhibe y ahí es donde ocurren los accidentes."



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