Luciano Vogler, el motociclista que sobrevivió de milagro tras impactar contra un cable de fibra óptica que cruzaba la calle Salta, entre Colón y Azara, en Posadas, relató cómo fue el accidente que lo dejó con lesiones en el cuello y una profunda conmoción emocional.
El joven explicó en "Arriba la Radio" que llevaba apenas una hora trabajando como repartidor cuando ocurrió el hecho. "No iba rápido tampoco. Por algo no me morí, porque si iba un poquito más rápido el golpe iba a ser mucho más fuerte", recordó.
Según contó, tras caer al asfalto ni siquiera comprendía qué había sucedido. Fueron los vecinos quienes le explicaron que un cable de fibra óptica había quedado atravesado sobre la calle. "Me levanté sin dolores, pero después llegó un dolor incomparable. Pensé que me moría ahí mismo", expresó.
Vogler fue asistido por vecinos y luego trasladado en ambulancia al Hospital Favaloro, donde recibió atención médica. Destacó el trabajo del personal sanitario y aseguró que allí logró despejar las dudas sobre su estado de salud.
Iniciará acciones legales
El motociclista confirmó que avanzará con una denuncia para que se investiguen las responsabilidades por el accidente.
"Es para que esto no vuelva a pasarle a nadie más", sostuvo, al tiempo que remarcó la necesidad de que las empresas que trabajan con tendidos de fibra óptica extremen los controles y las medidas de seguridad.
Además, advirtió que un hecho similar podría haber tenido consecuencias mucho más graves si la víctima hubiese sido un adulto mayor, un niño o si detrás de él circulaba otro vehículo.
"Volví a nacer"
Más allá de las lesiones físicas, Vogler reconoció que el impacto psicológico fue aún más fuerte. Contó que durante las noches posteriores al accidente no pudo dormir y que recién días después logró volver a mirar el video registrado por cámaras de seguridad.
"Me largaba a llorar de la nada porque me pude haber quedado paralítico, me pude haber muerto. Siento que volví a nacer", afirmó.
Dejará de trabajar en moto
Como consecuencia de lo ocurrido, el joven decidió abandonar el trabajo como repartidor y vender su motocicleta.
"Me puse a trabajar de delivery porque no conseguía trabajo, pero no voy a volver a hacerlo. La moto ya la quiero vender. Hace poco también me habían chocado y siento que ya fueron demasiadas señales", señaló.
Finalmente, insistió en que su principal objetivo es que el accidente sirva para generar conciencia y evitar que otras personas atraviesen una situación similar.



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