Las repercusiones por el cierre definitivo de la planta de Dass en Eldorado continúan sumando voces. Esta vez fue el secretario general nacional de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), Agustín Amicone, quien cuestionó la falta de intervención del Gobierno nacional y sostuvo que la decisión de la empresa forma parte de un escenario de deterioro que atraviesa la industria argentina.
El dirigente sindical afirmó que la situación ya parece irreversible y lamentó la ausencia de gestiones oficiales para intentar abrir una instancia de diálogo con la empresa.
"Hoy no atiende el teléfono nadie del Gobierno nacional. Esto parece un hecho consumado sin posibilidades de revertirlo", sostuvo durante su entrevista con Radio Up.
Amicone recordó que, en oportunidades anteriores, conflictos similares lograron frenarse gracias a la intervención del Estado nacional. Como ejemplo mencionó gestiones realizadas durante administraciones anteriores, cuando funcionarios convocaron a las empresas para evitar cierres o suspensiones.

"Un país que se está quedando sin industria"
Para el titular de UTICRA, el cierre de la planta misionera no representa un caso aislado sino el reflejo de una política económica que, según afirmó, ha dejado de priorizar la producción nacional.
La fábrica de Eldorado, recordó, comenzó a operar en 2007 y llegó a emplear 1.500 trabajadores, con una producción superior a 22.000 pares de calzado diarios. Sin embargo, la caída de la actividad fue reduciendo paulatinamente su plantel hasta llegar al anuncio del cierre definitivo.
"La industria demuestra el escaso o ningún interés que tienen las autoridades nacionales por el sector. Argentina se está convirtiendo en un país que se va a quedar sin industria", aseguró.

En ese sentido, cuestionó el actual esquema económico al considerar que incluso el modelo de ensamblado que existía anteriormente generaba puestos de trabajo, mientras que ahora se reemplaza por la importación directa de productos terminados.
"Estamos sustituyendo producción y empleo por importaciones que no dejan prácticamente mano de obra en el país", afirmó.
Además, señaló que durante la actual gestión no escuchó propuestas para fortalecer el desarrollo industrial y advirtió que el modelo económico está concentrado en actividades primarias, como la minería, el petróleo y el sector agropecuario, que generan divisas pero demandan mucha menos mano de obra que la industria manufacturera.
Sin diálogo con la empresa
Amicone reveló que el sindicato no fue informado previamente sobre la decisión de Dass y que la noticia llegó inicialmente por comentarios de otros empresarios del sector.
Ante esos rumores, explicó que intentó confirmar la información con directivos de Brasil, aunque la respuesta fue escueta y nunca hubo una comunicación formal con la organización gremial.
Finalmente, fueron los propios trabajadores quienes recibieron el anuncio oficial durante una reunión convocada por la empresa.
Como aspecto positivo dentro del escenario, destacó que Dass decidió pagar las indemnizaciones conforme a la legislación laboral anterior, en lugar de aplicar el nuevo régimen previsto por la reforma laboral.
"No estamos entregados"
Aunque reconoció que las posibilidades de revertir el cierre son mínimas, el dirigente aseguró que el gremio continuará realizando gestiones y acompañando a los trabajadores afectados.

"No estamos entregados, pero no vemos preocupación por parte del Gobierno nacional", afirmó.
En paralelo, confirmó que las principales centrales sindicales ya acordaron avanzar con un plan de lucha para visibilizar la situación que atraviesan distintos sectores productivos del país.
"Plan de lucha va a haber. Ojalá alguien con capacidad de decisión tome el teléfono y esta situación pueda cambiar, pero hoy no lo veo", expresó.
Un impacto que trasciende a la fábrica
Para Amicone, el cierre de Dass no sólo representa la pérdida de 150 puestos de trabajo directos, sino un fuerte golpe para toda la economía regional.
Recordó que durante casi dos décadas la planta fue uno de los principales motores industriales de Eldorado y sostuvo que su desaparición tendrá consecuencias sobre el comercio, los servicios y numerosas actividades vinculadas.

Antes de finalizar, dejó un mensaje para los trabajadores y sus familias.
"El sindicato no los va a abandonar. Vamos a seguir luchando para intentar recuperar esas fuentes de trabajo porque fueron fundamentales para Eldorado y para Misiones. Pero la situación es extremadamente crítica y hoy tengo muy pocas esperanzas de que esto pueda revertirse", concluyó.



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