Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Münster reveló que la presencia de células inmunitarias inmaduras en la sangre está estrechamente relacionada con la gravedad de los infartos agudos de miocardio y con un mayor riesgo de muerte a corto plazo.
Los científicos analizaron muestras de más de 200 pacientes y comprobaron que quienes sufrían los cuadros más severos presentaban una mayor cantidad de granulocitos inmaduros, células que la médula ósea libera como respuesta de emergencia ante situaciones de alto estrés para el organismo.

La investigación mostró que este indicador fue especialmente elevado en los infartos más graves, aquellos provocados por la obstrucción total de una arteria coronaria. Además, el marcador demostró una alta capacidad para predecir la evolución de los pacientes durante los primeros 30 días posteriores al evento cardíaco.

Uno de los aspectos más destacados del hallazgo es que estas células pueden detectarse mediante un hemograma diferencial, un análisis de sangre de rutina disponible en la mayoría de los hospitales. Aunque los resultados son prometedores, los especialistas señalaron que serán necesarios nuevos estudios antes de incorporar esta herramienta de manera habitual en la práctica clínica.



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