El Procurador General del Superior Tribunal de Justicia, Carlos Giménez, defendió el proyecto de reforma del Código Procesal Penal presentado el pasado 16 de junio en la Cámara de Representantes de Misiones y aseguró que se trata de una transformación profunda que cambiará definitivamente la manera en que se investigan los delitos en la provincia.
Durante una entrevista en Arriba la radio, por Radio Up, sostuvo que la iniciativa permitirá abandonar el actual sistema mixto para adoptar un modelo acusatorio basado en la oralidad y con una clara división de funciones entre jueces y fiscales.
"Lo que cambia es la forma de investigar los delitos", resumió. Para Giménez, el proyecto representa un punto de inflexión institucional.
"Personalmente considero que es el proyecto más importante en la historia del Poder Judicial junto con la creación del Consejo de la Magistratura."
"Las causas no pueden durar diez años"
Uno de los principales argumentos para impulsar la reforma es la demora que actualmente presentan las investigaciones penales.
El Procurador fue contundente al describir la situación.

"Nuestro sistema penal en la provincia está colapsado."
Explicó que el esquema vigente genera expedientes escritos, excesivas instancias procesales y una demora incompatible con el derecho de las víctimas y de los imputados.
"Las causas no pueden durar tres o cuatro años. Hoy tenemos procesos con sentencia de diez años o más", advirtió.
Según explicó, el nuevo sistema reducirá significativamente los tiempos mediante audiencias orales donde las decisiones judiciales se adopten con mayor rapidez.

Los fiscales investigarán y los jueces garantizarán derechos
Uno de los cambios centrales consiste en modificar el rol tradicional de los jueces de instrucción.
Con la reforma, las investigaciones quedarán exclusivamente en manos del Ministerio Público Fiscal.
Los actuales juzgados de instrucción pasarán a convertirse en Juzgados de Garantías, mientras que los fiscales conducirán íntegramente la investigación penal.
El juez dejará de investigar para convertirse en un tercero imparcial encargado de controlar la legalidad del proceso, garantizar el debido proceso y resolver los planteos de las partes.
"El fiscal tendrá su legajo de investigación y será quien incorpore la prueba y dirija todo el proceso investigativo", explicó.

Una reforma construida con consenso
Giménez destacó que el proyecto no fue elaborado de manera unilateral.
Precisó que durante varios meses participaron representantes del Superior Tribunal de Justicia, fiscales, defensores oficiales, integrantes del Colegio de Abogados y distintos operadores judiciales.
"Escuchamos todas las voces del sistema judicial y elaboramos un proyecto sólido para ser debatido también en la Legislatura", dijo.

La implementación será gradual
El Procurador aclaró que, una vez sancionada la reforma, comenzará otra etapa igualmente importante: la ley de implementación.
Ese instrumento determinará cómo se reorganizarán los recursos humanos y materiales para el funcionamiento del nuevo sistema.
La idea es comenzar por las circunscripciones judiciales de Puerto Rico y San Vicente, consideradas las más pequeñas.
Posteriormente se avanzará hacia Eldorado, Oberá y finalmente Posadas, donde se concentra la mayor cantidad de causas penales.
Según estimó, la transición demandará aproximadamente cinco años.
No harán falta más estructuras
Uno de los puntos que remarcó Giménez es que la reforma no implicará un crecimiento desmedido del Estado.
Explicó que gran parte del personal actualmente afectado a los juzgados de instrucción será redistribuido hacia las nuevas oficinas judiciales y el Ministerio Público Fiscal.
Dijo el Procurador que "No necesitamos más estructuras. Necesitamos redistribuirlas."
Estimó que probablemente sea necesario incorporar un fiscal adicional por circunscripción judicial, aunque eso dependerá del estudio técnico que se realice durante la implementación.

La SAIC pasará a colaborar directamente con los fiscales
Otro aspecto importante será la reorganización de los organismos de investigación. La actual SAIC dejará de cumplir exclusivamente tareas periciales para transformarse en un cuerpo de apoyo permanente para los fiscales.
Además, el Cuerpo de Investigaciones Judiciales Complejas absorberá funciones propias de una policía judicial administrativa destinada a colaborar en las investigaciones complejas.
Una reforma alineada con la Justicia Federal
Giménez recordó que Misiones, junto con Formosa y Tierra del Fuego, era una de las pocas provincias que aún mantenía un sistema procesal tradicional.
También señaló que la Justicia Federal comenzará a aplicar el sistema acusatorio en agosto, por lo que ambas jurisdicciones quedarán alineadas.



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