En Argentina, el 49% de los diagnósticos de VIH se realizan de forma tardía, cuando los pacientes ya presentan defensas severamente comprometidas o requieren internación, según datos oficiales del Ministerio de Salud. El fenómeno ocurre en un contexto de acceso gratuito, confidencial y rápido al testeo, y muestra una tendencia creciente entre 2021 y 2024, con un incremento sostenido que pasó del 43,8% al 49%. La situación se registra en todo el país durante el período 2023–2024, con un aumento paralelo de nuevos casos y de infecciones de transmisión sexual.
De acuerdo con el Boletín N.º 42 de Respuesta al VIH e ITS, en Argentina viven aproximadamente 140.000 personas con VIH, mientras que en el último período analizado se notificaron cerca de 6.900 nuevos diagnósticos, por encima de los 6.400 del ciclo anterior y los 5.300 del informe previo. El avance de estas cifras se da en simultáneo con el incremento de otras infecciones, como la sífilis, que pasó de 56,1 casos cada 100.000 habitantes en 2019 a 93 en 2024, con una suba del 64% en los registros más recientes de 2025.
El director ejecutivo de Fundación Huésped, Leandro Cahn, advirtió que el diagnóstico temprano es determinante para el control de la enfermedad. Sostuvo que realizarse el test a tiempo permite iniciar tratamiento, alcanzar una expectativa de vida similar a la de la población general y reducir significativamente la transmisión del virus. En esa línea, remarcó que una persona con tratamiento sostenido puede llegar a no transmitir el VIH por vía sexual.
Cahn también alertó sobre factores estructurales que impactan en la prevención, como la disponibilidad de preservativos. Señaló que durante 2025 la distribución oficial fue de 832 unidades en un trimestre, lo que generó faltantes en distintas regiones del país. Para 2026, se prevé una recuperación parcial con más de 30 millones de preservativos, aunque el especialista advirtió que esa cifra aún no compensa la caída previa ni garantiza continuidad.
Según datos sanitarios, el 98% de los nuevos contagios de VIH se producen por relaciones sexuales sin protección, lo que refuerza la importancia de las estrategias de prevención combinada. En ese marco, el testeo sigue siendo una herramienta central: es gratuito en el sistema público, no requiere orden médica y permite obtener resultados en menos de 15 minutos mediante una pequeña muestra de sangre.
El incremento de diagnósticos tardíos, sumado al aumento de casos de VIH y otras ITS, plantea un escenario de preocupación para el sistema de salud, que insiste en reforzar el acceso al testeo temprano y la prevención sostenida como principales herramientas de control.



//



