Japón enfrenta este sábado una situación de emergencia climática debido al avance de la tormenta tropical Mekkhala y un ciclón extratropical, que afectan simultáneamente a distintas regiones del este y oeste del país asiático, con epicentro de impacto en zonas cercanas a Tokio, durante la jornada del 27 de junio de 2026, provocando la evacuación de más de 191.000 personas, al menos siete heridos, daños en viviendas, cortes de transporte y lluvias que podrían alcanzar hasta 250 milímetros, según la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), debido al desplazamiento rápido del sistema hacia el noreste con vientos de hasta 108 km/h y su posterior transformación en ciclón extratropical.
La situación meteorológica se mantiene en evolución constante mientras el fenómeno avanza desde el sur de cabo Muroto, ubicado a unos 750 kilómetros al suroeste de Tokio, desplazándose hacia el noreste a una velocidad cercana a los 50 km/h. Las autoridades japonesas mantienen alertas activas ante el riesgo de inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra y colapsos estructurales en varias prefecturas.
El impacto más severo se registra en regiones como Nara, Yamaguchi, Kagoshima, Okinawa y Kyushu, donde se reportan viviendas dañadas, cortes de rutas y un aumento sostenido de emergencias vinculadas al temporal. En Yamaguchi, el colapso de una vivienda por un deslizamiento de tierra dejó a una persona desaparecida, mientras que el balance sanitario oficial confirmó un herido grave en Nara, dos en Yamaguchi y tres leves en Kagoshima.
En paralelo, el sistema de transporte japonés se encuentra fuertemente comprometido. Más de 200 vuelos fueron cancelados, principalmente en el aeropuerto de Naha, mientras que el servicio del tren bala Shinkansen opera con restricciones y suspensiones en varias líneas clave de las regiones de Kanto, Tohoku y Shinetsu.
La Agencia de Gestión de Incendios y Desastres redujo la cifra de evacuados a 191.403 personas, aunque el día anterior el número había superado el millón, reflejando la dinámica cambiante del operativo de emergencia y la reubicación progresiva de residentes en zonas seguras.
Según la Agencia Meteorológica de Japón, las precipitaciones previstas para las próximas horas podrían alcanzar entre 200 y 250 milímetros, especialmente en las regiones de Kanto-Koshin, donde se encuentra Tokio, y Tokai, lo que eleva el riesgo de inundaciones urbanas y rurales.
Aunque la tormenta tropical Higos perdió intensidad y se degradó a sistema de baja presión, sus remanentes continúan generando condiciones inestables junto al frente asociado, extendiendo el mal tiempo en sectores del país.
Las autoridades advierten que estos fenómenos son habituales en la temporada de verano y comienzos del otoño en Japón, cuando las aguas cálidas del océano Pacífico favorecen la formación de ciclones intensos capaces de generar impactos simultáneos en infraestructura, transporte y actividad económica.



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