La socióloga y magíster en Comunicación Política Daniela Barbieri visitó Misiones para brindar una clase en el marco de la diplomatura “Detrás del Voto, Opinión Pública y Estrategia Política”, organizada por Unisud.
Tras el encuentro académico, participó del programa La Última Rosca de Radio Up, donde analizó el escenario político actual, el comportamiento electoral y los desafíos que enfrenta la comunicación política en un contexto marcado por la apatía ciudadana y el predominio de las redes sociales.
Durante la entrevista, Barbieri sostuvo que la relación entre la sociedad y la política atraviesa un período de “baja intensidad”, caracterizado por un menor interés de los ciudadanos en los debates públicos: “estamos en un momento de baja intensidad de la sociedad con la política. Podríamos decir que hay una apatía que no es total, pero donde parecería que la dirigencia política habla un lenguaje y de cosas que a la ciudadanía no le interesan del todo y que no tiene ganas ni necesidad de prestar atención”, afirmó.

Según explicó, este fenómeno está vinculado tanto a la frustración de expectativas políticas como a los cambios en los hábitos de consumo de información. En ese sentido, remarcó que los teléfonos celulares y los algoritmos ocupan hoy un lugar central en la vida cotidiana: “los grandes protagonistas de esta época actual son nuestros teléfonos celulares y desde ahí tenemos una sociedad que está constantemente ametrallada a contenidos donde la capacidad de atención es muy poca”, señaló.
La directora del Observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires también se refirió a las dificultades que enfrentan las consultoras para relevar la opinión ciudadana en un escenario de creciente rechazo a las encuestas: “los niveles de rechazo son cada vez más altos en las encuestas y por eso el trabajo que se hace en las muestras y en la probabilística tiene que ser mucho más preciso para poder tener una foto de mayor precisión de la sociedad”, explicó.

En ese marco, detalló que actualmente se utilizan metodologías mixtas que combinan relevamientos presenciales, telefónicos y online para lograr muestras más representativas.
Barbieri además cuestionó la idea de que las encuestas deban entenderse únicamente como herramientas para anticipar resultados electorales: “muy pocas veces las usamos para tratar de tener el espejo o el anticipo de la elección. A veces el dato menos importante es a quién vas a votar este domingo. Lo más importante es detectar cuáles son las demandas de la sociedad, cuáles son las claves de una elección y cuáles son las potencialidades y debilidades de una propuesta política”, indicó.
Comunicación política y responsabilidad profesional
Consultada sobre la evolución de la comunicación política en tiempos de polarización y discursos agresivos, la especialista consideró que el contexto actual obliga a una mayor profesionalización del sector y plantea desafíos éticos: “hay un desafío hasta ético de nuestro trabajo profesional, que es cómo no seguir aportando a este momento de violencia, de discursos de odio y de incivilidad en la sociedad argentina”, sostuvo.
Asimismo, rechazó la visión que atribuye a los consultores la capacidad de construir candidatos exitosos independientemente de sus propuestas: “pensar que son los consultores o las estrategias de comunicación las que arman un muñequito a medida no es así. Después, lo que la política no puede dar es muy difícil que lo reemplace la comunicación”, afirmó.
Y agregó: “Si la política no logra renovarse o tener una oferta atractiva, no puede la comunicación venir a sustituir eso”.
Milei, Adorni y el clima social
Sobre la situación política nacional, Barbieri consideró que el gobierno de Javier Milei atraviesa un proceso de desgaste luego de haber mantenido altos niveles de estabilidad durante sus primeros años de gestión.
Al referirse al caso que involucra al vocero presidencial Manuel Adorni, señaló que el impacto se produce en un contexto previo de deterioro de la imagen oficial: “el caso Adorni entró como una bala en un proceso donde el gobierno ya venía empezando a romper su estabilidad y a iniciar un proceso de decrecimiento”, afirmó.
No obstante, aclaró que las preocupaciones económicas continúan siendo determinantes para el electorado: “en los estudios de opinión pública que venimos viendo sigue siendo la economía y el resultado de las expectativas a futuro mucho más determinante para los votantes que el caso Adorni en sí”, explicó.
Finalmente, sostuvo que el principal desafío del oficialismo será recuperar expectativas positivas en materia económica de cara al próximo proceso electoral: “lo económico es el gran desafío que tiene el gobierno de Javier Milei para intentar revertir esta caída y poder empezar a crecer de cara al proceso electoral del año que viene”, concluyó.



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